Holanda recurre al islamófobo Wilders para formar Gobierno

El Correo, EDER PÉREZ GARAY, 29-09-2010

Los democristianos del CDA y los liberales de derecha del VVD cerraron ayer un acuerdo de gobierno en Holanda. Las dos formaciones suman poco más de un tercio de los 150 escaños de la Cámara, lo que les ha obligado a recabar el respaldo parlamentario del islamófobo Partido por la Libertad (PVV). El pacto, que previsiblemente será refrendado por el Parlamento mañana, pone fin a más de tres meses de arduas negociaciones al precio de abrir un cisma en el seno del conservadurismo tradicional.

La ajustadísima victoria de los liberales (VVD) de Mark Rutte en las elecciones del 9 de junio no bastó para, unidas sus fuerzas a las de la democracia cristiana (CDA), alcanzar la mayoría absoluta sin el respaldo de Geert Wilders, el líder del PVV. El retrato radical del político y su partido – reclama, por ejemplo, la prohibición del Corán – excluyó de inmediato la eventualidad de un pacto gubernamental.

Así las cosas, tomó forma la posibilidad de una coalición multicolor de izquierdas y derechas con vistas a impedir la demostración de fuerza parlamentaria de los islamófobos. La tanda de negociaciones arrancó con esperanza y pareció llegar a buen puerto antes de fracasar por la obvias divergencias entre unos y otros, máxime en tiempos de recesión. Los distintos recetarios contra la crisis – y, en concreto, contra el déficit – resultaron insalvables. El anterior Gobierno, también de coalición, hizo aguas en febrero tras la salida de los laboristas, contrarios al aumento de tropas que había pedido la OTAN en Afganistán. Quedó al frente del Ejecutivo el democristiano Jan Peter Balkenende, aún a la espera de ser relevado.

Obligados por dos meses de bloqueo político, el VVD y la CDA iniciaron en agosto una ronda de negociaciones con los islamófobos bajo la premisa de no alcanzar un acuerdo explícito, sino una suerte de pacto por el que los hombres de Wilders se comprometerían a no poner en apuros al Ejecutivo. Al parecer, habrían acordado reducir en 18.000 millones de euros el gasto público.

Oposición interna

La nueva Administración podría constituirse en octubre, con Mark Rutte (liberal) como primer ministro y Maxime Verhagen (democristiano) como su segundo. El nuevo Gobierno enfrentaría una feroz oposición legislativa y tal vez interna. Miembros destacados de ambas formaciones han manifestado su rechazo al acuerdo, que en el caso de la CDA habrá de ser ratificado por sus militantes.

El líder de la oposición laborista, Job Cohen, adelantó su rechazo frontal al pacto y prometió valerse de sus 30 diputados para bloquear la acción legislativa de la nueva coalición. En su opinión, un Gobierno minoritario de derechas es la «peor» opción para Holanda. La izquierda liberal también afeó el acuerdo por boca de su líder parlamentario, Alexander Pechtold, que juzgó de «aventura desagradable» el acuerdo con «un partido que discrimina y estigmatiza».

Wilders está a la espera de que se reanude en octubre el juicio en su contra por incitación al odio y a la discriminación contra los musulmanes. El político comparó el Corán con ‘Mi lucha’, de Adolf Hitler, y realizó un documental muy crítico con el islam que hizo furor en Internet.

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