Javier Galparsoro Presidente de CEAR-Euskadi

"Es indigno que desconfíen siempre de los motivos del viaje"

Deia, , 24-09-2010

Mientras repasa mentalmente los incontables casos éticamente injustos, Javier Galparsoro centra su atención y sus protestas ante este nuevo episodio protagonizado por el Cuerpo diplomático español.

Bilbao. Su trabajo como abogado extranjerista y presidente de la Comisión de Ayuda al Refugiado en Euskadi le obliga a enfrentarse a situaciones delicadas, fundamentalmente en el plano sentimental. En su última cruzada, espoleada por una noble causa, ha luchado contra el reloj para que una madre pueda viajar desde Guayaquil (Ecuador) hasta Bilbao para acompañar a su hijo en una operación quirúrgica muy complicada. “Su madre, desgraciadamente, ya sabe la gravedad del pronóstico de su hijo”, lamenta Galparsoro, molesto con toda esta situación.

¿El caso de David es el primero de estas características al que se ha tenido que enfrentar?

Desgraciadamente, casos como este están a la orden del día. Desde mi experiencia te podría hablar de una colección amplia.

¿Ni siquiera por razones humanitarias se concede un visado?

El mes pasado tuve otro caso en República Dominicana. Se trataba de una señora que vive en Colindres y necesita un transplante de médula y la única persona que le puede donar esa médula es su hermano que vive en Santo Domingo. Pues el cónsul de España denegó el visado de salida de ese señor, a pesar de que justificaba el motivo del viaje, aduciendo que no se fiaba y que había riesgo de que se quedara.

¿Y qué hicieron? ¿Cómo actuaron?

Pusimos en marcha el mismo mecanismo. Acudir a los medios de comunicación y a otras instituciones como el Defensor del Pueblo. En este caso, incluso intervino el presidente Revilla. Afortunadamente, se resolvió favorablemente hace un par de días.

¿Existe algún argumento que pueda justificar el comportamiento de embajadas y consulados?

Base legal tiene porque un Estado es soberano para decidir quién entra y quién no. Otra cosa es la base moral, como es el caso de este muchacho. Se puede morir o puede tener gravísimas secuelas y está solo… ¿Cómo se le puede denegar el visado a su madre? Moralmente y éticamente, es una auténtica injusticia. Los consulados desconfían siempre del motivo del viaje. Siempre sospechan que la persona que dice que viene sólo a pasar un tiempo limitado, al final se quede. No puedes tener ese pensamiento, de sospecha de que me engañan. Eso me parece indigno.

¿Y no pueden hacer nada?

El problema es que si esa denegación la recurrimos nos vamos a un procedimiento que puede tardar tres años. Y yo no puedo emplazar a este hombre a tres años vista a una respuesta, aunque sea positiva.

Pues vaya panorama…

Lo terrible son las consecuencias que se derivan de todo ello. Este hombre, David, iba a sufrir una operación quirúrgica en solitario si esto no se remediaba porque no tenía a nadie en esta ciudad que le pudiera atender, cuidar y acompañar. Y su madre que es consciente de todo, que lo único que quiere es venir, no la dejaban salir. Es un acto de indignidad, una inmoralidad. Una injusticia. Y pido la destitución de la cónsul. No podemos tener una representante con este perfil, que no atiende a razones humanitarias que se le han demostrado con pruebas y que a pesar de todo ha estado rechazando el visado.

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