En el 56,7% de los casos, víctima y agresor son pareja
las denuncias en los cuerpos policiales caen por el temor de las extranjeras a ser expulsadas
Diario de Noticias, , 23-09-2010pamplona. El Instituto Navarro para la Igualdad observa un descenso en el número de denuncias presentadas hasta julio en Navarra por casos de malos tratos (710) frente a las 818 del año anterior; 258 se debieron a maltrato físico, 72 a violencia psíquica y 138 a una combinación de ambos factores. Además, 88 casos tuvieron que ver con violencia sexual. En la mayoría de los casos de violencia contra la mujer la relación entre las denunciantes y los denunciados era sentimental, destaca el jefe de la Sección de Información del Instituto Navarro de Igualdad Agustín Otazu. Así, en la mayoría de los casos de maltrato registrados en 2010 la víctima y el agresor eran pareja (56,8%) o ex pareja (42,31%).
El letrado Daniel Borda opina que uno de los factores que ha podido influir en el descenso de denuncias tramitadas por los diferentes cuerpos policiales tiene que ver con los cambios legales que introdujo el año pasado la Ley de Extranjeria y no porque haya disminuido el problema. Así, una denuncia de maltrato no fundamentada por falta de pruebas, o “porque esa denuncia se ha producido en la intimidad o por motivos económicos (y decidan continuar) automáticamente supone la apertura de un expediente de expulsión a la denunciante en el caso de que él sea declarado inocente”. “Es algo muy serio lo que puede influir en la toma de decisión si tenemos en cuenta que la mitad de las denuncias provienen de extranjeras. Les recomendamos que se asesoren porque luego no van a tener ayudas económicas”. Por otro lado si se abre un expediente penal contra su marido tiene que saber que los antecedentes penales y policiales van a ser desfavorables, de modo que “no va a poder renovar la tarjeta y eso conlleva la expulsión de España y la retirada del permiso de trabajo”. Lo que sí subraya es la falta de apoyo “real” que supone para una mujer de 55 años y con cuatro hijos, sin experiencia laboral o con un sueldo precario, que le concedan una orden de alejamiento respecto al marido y soporte una hipoteca del piso no es una papeleta fácil, admite. “Hay muchas mujeres que se quedan en la calle. Hay asociaciones que intentamos hacer bolsas de trabajo para que haya alternativas a estas mujeres humilladas y que se sienten inferiores no sólo ante su marido sino ante toda la sociedad. Valoramos mucho el trabajo psicológico de la Oficina de Atención a las Víctimas para recuperar la autoestima de la mujer”. A su juicio, estamos ante una ley que persigue al delincuente, “no perjudica a los hombres como se dice”, que no tiene que ver con medidas que se adoptan después como “detenerlo y pasar la noche en el calabozo ya que son criterios de policía y del juzgado”, y que por otro lado “no afecta para nada” en el proceso de divorcio (denuncias para favorecer el proceso) ni en materia de custodia de hijos o pensión.
(Puede haber caducado)