Dejan en coma a un empresario chino tras asaltar su almacén en Crevillent
Las Provincias, , 23-09-2010CREVILLENT. Un ciudadano de origen chino se encuentra en coma, ingresado en el Hospital General de Alicante, como consecuencia de las heridas sufridas ayer de madrugada a manos de tres atracadores que desvalijaron una nave industrial situada en Crevillent. Los asaltantes actuaron encapuchados y no dudaron en emplear la violencia cuando los dueños les sorprendieron en el interior en mitad de la noche, según se desprende de las primeras investigaciones.
El grupo de delincuentes, compuesto por tres personas al menos, amordazó a tres ciudadanos asiáticos, a los que amenazó para que les indicaran dónde se encontraba la caja de seguridad con el dinero en metálico. Al parecer, un varón chino se resistió inicialmente y recibió un fuerte golpe en la cabeza, posiblemente con un martillo.
Una llamada del teléfono de emergencias 112 a la Policía Local alertó, hacia las cuatro y media de la madrugada, sobre el robo, ocurrido en una de las naves industriales del polígono del Boch. En el interior de la misma, según las fuentes consultadas, se encontraban tres personas, dos hombres y una mujer de origen chino.
Al parecer, los propietarios de la empresa regresaban, sobre las 2.30, de Murcia, cuando vieron las luces de su almacén encendidas. Al acceder al interior, se toparon con tres hombres encapuchados que, sin mediar palabra, les ataron de pies y manos con cinta adhesiva. A continuación, les agredieron con objetos contundentes y esgrimieron un cuchillo para intimidarles. Al dueño de la empresa le provocaron un fuerte traumatismo craneoencefálico, por lo que fue trasladado al Hospital del Vinalopó, en Elche.
Sin embargo, la gravedad del golpe sufrido hizo recomendable el traslado al Hospital General de Alicante, donde ayer continuaba ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), con pronóstico reservado, de acuerdo con las fuentes consultadas.
Los autores del asalto consiguieron darse a la fuga antes de que pudieran ser acorralados por las fuerzas policiales. Huyeron con un botín que se aproxima a los 10.000 euros, según las primeras estimaciones. La Guardia Civil de Crevillent ya ha abierto una investigación para intentar identificar y capturar a los responsables del delito.
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