Mi asistenta es ingeniera
La Verdad, , 22-09-2010Teresita Morales y Cindy Luque posan juntas durante la celebración ayer de las jornadas. :: EDU BOTELLA
Cindy Luque y Teresita Morales guardan tres cosas en común. Ambas son mujeres, universitarias e inmigrantes. La primera de ellas es peruana, licenciada en Periodismo y actualmente está en paro. La segunda proviene de Ecuador, donde estudió la carrera de Matemáticas. En España comenzó su segunda titulación. Estas dos mujeres, sobradamente preparadas, aseguran haber sufrido en sus carnes «el doble handicap de ser mujer e inmigrante». Un muro difícil de derribar del que también alerta Cruz Roja en las conclusiones de su último proyecto: ‘Construyendo la integración a través del empleo’.
«Nosotras vinimos de nuestra tierra con la ambición de mejorar nuestras vidas y ayudar a nuestras familias, y por un momento parecía que lo lográbamos, sin embargo, con la crisis económica hemos vuelto a tener trabajos de tercera». A sus 43 años, Teresita Morales ha hecho casi de todo. Hace más de una década abandonó su Ecuador natal, para buscarse la vida al otro lado del océano. «Trabajé como empleada de hogar, pero decidí que tenía que buscar otras cosas y al final estuve siete años trabajando en bancas». Actualmente colabora con Cruz Roja.
La situación de Cindy Luque es similar. Esta periodista peruana, de 30 años, trabajó en una fábrica antes de encontrar empleo en un medio de comunicación regional. La crisis económica acabo con su contrato indefinido.«Hay mujeres inmigrantes que no pueden homologar su título universitario por el coste», explica. «Las latinas aún tenemos algo más fácil encontrar un empleo porque no sufrimos la dificultad añadida del lenguaje».
Contratos muy precarios
Las voces de Teresita y Cindy son sólo algunas de las muchas que se escucharon en las jornadas que ayer organizó Cruz Roja en el hotel Silken 7 Coronas de Murcia. Fue una ocasión para que mujeres universitarias inmigrantes expusieran sus dificultades y motivaciones ante los agentes de entidades sociales que promueven la integración social de estos colectivos. Nada de datos ni estadísticas. Relatos en primera persona.
Además, se expusieron las conclusiones del proyecto de Cruz Roja, que se llevado a cabo a lo largo de toda la geografía española y que ha dirigido la investigadora Silbina Montero. «Nos hemos dado cuenta de que muchas mujeres inmigrantes con titulación académica están limpiando en casas o cuidando a personas mayores sin contrato o con contratos bastante precarios», explicó. «Es necesario seguir apoyando proyectos de inserción sociolaboral y que éstos tengan en cuenta su formación, su edad, su situación personal…».
Buena cuenta de ello dio el director de Inmigración y Voluntariado, Leopoldo Navarro, que asistió a la apertura de las jornadas. «Vamos a estudiar con mucho detenimiento las conclusiones de estas jornadas», aseguró. «Muchos de los trabajos que nadie quería hacer los han hecho las mujeres inmigrantes que, a la vez, han posibilitado la entrada al mercado laboral de la mujer murciana. ¿Quién cuidaría sino a nuestros mayores?».
La directora de Empleo y Formación de Cruz Roja en la Región, María Luisa Gómez, aseguró que el objetivo ahora es tratar de destapar «una realidad que está oculta» y buscarle una pronta solución. «Nuestra expectativa es que se motiven a encontrar otros empleos a medio o largo plazo».
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