Washington
Los imitadores del pastor Jones
Predicadores estadounidenses prenden fuego a varios ejemplares del Corán
El Mundo, , 12-09-2010La fama mundial que ha obtenido de manera repentina esta semana Terry Jones, un pastor evangélico que apenas tiene 50 feligreses y que causó la ira del mundo musulmán al proponer la quema del Corán, ha animado a otros a seguir su ejemplo.
En un efecto indeseado y temido por las autoridades estadounidenses, en Tennessee, Kansas y Wyoming han aparecido otros imitadores que, ante la decisión de Jones de cancelar la polémica iniciativa, quisieron ellos mismos incendiar el libro sagrado del islam.
Uno de ellos fue el pastor Bob Old, de Springfield (Tennessee), quien aseguró que su ansia pirómana no respondía a los motivos del pastor de Florida la construcción de una mezquita junto a la Zona Cero de Nueva York sino que tenía otras razones.
«A la iglesia musulmana le voy a decir por qué voy a hacer esto [quemar el Corán]. Porque creo que veneran a un dios falso. Tienen un texto falso, un falso profeta y unas escrituras falsas», aseguró a una emisora de televisión local, el canal 5, momentos antes de ensañarse con varios coranes. A su lado, otro pastor, Danny Allen, le ayudaba en su acción, según informa Efe.
De nada sirvió que en los últimos dos días, el presidente estadounidense, Barack Obama, se dirigiera a la población en varias ocasiones para pedir un esfuerzo de tolerancia religiosa y condenar abiertamente las iniciativas como la del pastor Jones, que ha polarizado al país.
Si bien es cierto que Obama logró que Terry Jones anulase su convocatoria, algunos expertos alertaron del peligro de que, dada la importancia que le dio el Gobierno, aparecerían pronto imitadores. Y así fue.
Apenas unas horas después de que Jones saltara a las televisiones de todo el mundo, otros pastores de pequeñas congregaciones y líderes de grupos minoritarios comenzaron a buscar la atención de los medios de comunicación con un mensaje similar de odio al Corán, a veces disfrazado de patriotismo.
Éste es el caso de Bon Old que, según dijo ayer, pretendía con la quema del Corán dar una lección a los estadounidenses sobre sus derechos constitucionales y hacerles mejores cristianos. Además, rechazó que estuviera promoviendo el odio religioso. «¿Cómo va a ser esto un acto de odio cuando lo que estoy intentando es salvar sus almas?», apuntó.
Mientras, en Kansas, una iglesia denominada Westboro Baptist Church, cuyos feligreses tienen por costumbre acudir a funerales de soldados estadounidenses para difundir su mensaje de que Dios está castigando al país por ser tolerante con los homosexuales, anunciaron que se iban a sumar a la iniciativa.
En Wyoming, Ducan Philp, que dirige un grupo denominado Equipo de Respuesta a la Tiranía, anunció a su vez que incinerará unas copias del libro sagrado del islam, pero en las escalinatas del Capitolio.
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