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«Hemos venido a pedir a Dios que se lleve la mezquita»

La Voz de Galicia, T.?L. | Corresponsal, 12-09-2010

| Opiniones encontradas en la calle

Las calles de Nueva York eran ayer un hervidero de familiares de víctimas del 11 – S, pero también el escenario perfecto para el exhibicionismo de los más radicales.

El apoyo del policía Eric Brakan, que perdió a una hermana el 11 de septiembre, a la construcción en la calle Park Place de la mezquita, no era compartida ayer por cientos de personas que se concentraron en las inmediaciones de la zona cero de Nueva York para pedir la paralización del templo islámico. Entre ellos estaba Paul McKeen, líder de un grupo ultrarreligioso cristiano, que viajó con su congregación por cuatro estados para rezar en contra del polémico edificio.

«Hemos venido a pedirle a Dios que se lleve la mezquita a otra parte», afirmó McKeen, empuñando una cruz gigante y amenazante. «La gente se olvida que los que mataron aquel 11 de septiembre del 2001 lo hicieron en el nombre de Alá, bien pues nosotros no dejaremos que le recen al mismo Dios donde descansa tanto cristiano».

Como McKeen, cientos de fundamentalistas religiosos encontraron ayer la excusa perfecta para desplegar todo su odio contra una religión minoritaria en EE.?UU., pero que cuenta con el respaldo de la Constitución y su presidente. Precisamente el empeño de Barack Obama de defender al cerca de medio millón de musulmanes que viven en Manhattan le ha valido al demócrata el sambenito de procesar en secreto la fe del islam, una teoría defendida especialmente entre los más ultras.

«Es mentira»

«Obama dice que es cristiano, pero todos sabemos que es mentira», en palabras de Berny Widow, presente ayer en la zona cero , y cuya teoría de la conspiración se extiende incluso al anterior presidente de Estados Unidos. «Bush tampoco era cristiano. Si quieres saber mi opinión seguro que era masón», afirma Widow.

Más allá de los fanatismos más exaltados, hay casos como el de la familia india de John Skihe, dividida por la polémica sobre si la mezquita debe o no estar dos manzanas de la zona cero. Mientras John apoya la apertura del lugar de rezo islámico, su mujer cree que su construcción solo traerá más desgracias a la población musulmana. «Creo que con esta construcción la gente odiará más a los musulmanes». En su estado de residencia, Tennessee, la construcción de otra mezquita ha levantando la furia de las autoridades locales.

«Lo que nunca entenderé es que nosotros nos trasladamos de la India a EE.UU. para disfrutar de una libertad religiosa que allí no teníamos, y ahora también aquí se nos niega a los musulmanes». Su hijo, que se confiesa agnóstico, sonríe ante la discusión de sus padres. «Es lo que tiene esta familia, cada uno tiene una opinión, pero por lo menos todos nos respetamos».

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