Islam y Occidente

El pastor anula la quema del Corán

La presión de Obama frena los planes que pusieron en alerta a EE. UU.

La Vanguardia, MARC BASSETS - Washington. Corresponsal , 10-09-2010

Los esfuerzos de persuasión, encabezados por Barack Obama, dieron resultado. El pastor Terry Jones, que llevaba semanas amenazando con quemar ejemplares del Corán para conemmorar mañana el aniversario del 11-S, dio anoche marcha atrás, y dijo que renunciaba a sus planes.

En una rueda de prensa en Gainesville (Florida), donde se encuentra su pequeña iglesia, Jones anunció que había aceptado anular un acto que, según Obama, ponía en peligro la vida de los soldados estadounidenses en Iraq y Afganistán y podía alimentar las filas del terrorismo. El pastor protestante, un desconocido hasta hace pocos días, no se detuvo aquí. También anunció que viajaría a Nueva York para visitar al imán Feisal Abdul Rauf, impulsor de un centro cultural islámico a dos manzanas de la zona cero y promotor del diálogo entre religiones.

Jones anunció la decisión tras recibir una llamada del secretario de Defensa, Robert Gates, pidiéndole expresamente que renunciase a sus planes. Un gesto con escasos precedentes, pero que refleja el grado de preocupación en el Pentágono y la Casa Blanca. Antes le habían visitado durante media hora agentes del FBI. La persuasión era la única vía para las autoridades estadounidenses, puesto que la libertad de expresión ampara la quema de libros sagrados (y de banderas, incluida la de EE. UU.).

La desactivación del peligro que suponía la quema de libros sagrados es un éxito para la Administración Obama, pero de este hito de la globalización viral también emerge una figura. En pocos días, Jones – un fundamentalista excéntrico y marginal-se ha convertido en una celebridad global capaz – él sólo y con un reducido grupo de colaboradores-de marcar la agenda al presidente y poner en jaque los intereses geopolíticos de la superpotencia.

Jones no deshizo todos los malentendidos. El pastor afirmó que el acuerdo para anular la quema del Corán tenía como contrapartida cambiar la localización del centro cultural islámico – con mezquita incluida-próximo a la zona cero. Fuentes cercanas al iman Abdul Rauf lo negaron. “No ha habido ningún acuerdo. No habido ninguna conversación con este pastor”, declararon a la agencia Reuters. La anunciada quema del Corán llegó en plena polémica sobre la conveniencia de construir el centro cultural cerca de la zona cero, lo que ha desatado un debate sobre la islamofobia en EE. UU. El noveno aniversario de los atentados del 11-S, perpetrados en nombre del Islam, coincide con el fin del ramadán.

La Interpol alertó de un aumento del riesgo de atentados si Jones persistía en sus planes. Aunque se han celebrado protestas en Afganistán y en Pakistán, con pancartas que proclamaban la “muerte a los cristianos” y algunos actos aislados de quema de banderas de EE. UU.

“Sólo quiero que entienda que el montaje que está preparando podría poner en gran peligro a nuestros jóvenes en uniforme en Iraq y en Afganistán”, dijo Obama por la mañana, alarmado por las represalias en el mundo musulmán y por el daño a la imagen de EE. UU. En una entrevista con USA Today,el pastor Jones había dicho que si alguien de la Casa Blanca, el Pentágono o el Departamento de Estado le llamase, “nos llevaría a repensarlo”.

El temor de las autoridades estadounidenses era que la imagen de la quema del libro sagrado diese la vuelta al mundo, se asociase con la posición oficial de EE. UU. Figuras de la derecha más combativa como la ex candidata presidencial Sarah Palin y el gurú mediático Glenn Beck, así como líderes evangélicos, habían instado a Jones a anular sus planes.

Otro temor añadido era que la quema del libro sagrado desatara una reacción similar a la que en el 2005 propició la publicación de unas caricaturas de Mahoma en Dinamarca. Tanto Obama como George W. Bush, han insistido en que las guerras de Iraq y Afganistán no son contra el Islam, una religión de paz.

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