DEBATE SOBRE LAS EXPULSIONES

Duro varapalo a Francia y Bruselas en la Eurocámara por los gitanos

Barroso evita toda crítica a Sarkozy y reclama que no se politice el problema. La izquierda y los liberales acusan a la Comisión Europea de pasividad ante París.

El Periodico, 08-09-2010

Los diputados de los grupos socialista, liberal, verde y de la izquierda unitaria del Parlamento Europeo criticaron ayer con extrema dureza a Francia por las expulsiones masivas de gitanos y a la Comisión Europea por su «pasividad escandalosa» ante lo que consideran una violación flagrante del derecho europeo a la no discriminación.

En un tenso y acalorado debate sobre la situación de los gitanos en la Eurocámara, el grupo popular y los conservadores euroescépticos respaldaron la actuación del Gobierno francés y acusaron a sus detractores de «manipulación política» y «oportunismo». Por su parte, los diputados eurófobos y la extrema derecha subrayaron que esos problemas con la población gitana son fruto de los tratados europeos y de la libre circulación de personas.

Pese a las reiteradas demandas de la mayoría de los eurodiputados, la Comisión Europea no quiso responder a la sencilla pregunta de si Francia había o no vulnerado el derecho europeo con las expulsiones de gitanos iniciadas en agosto. La comisaria de Justicia, Viviane Reding, solo apuntó que Francia «podría no haber respetado todas las garantías procesales» y que se está aún verificando la situación.

Ya por la mañana, el presidente de la Comisión Europea, el conservador José Manuel Durao Barroso, evitó la más mínima crítica a Francia durante el debate en el hemiciclo sobre el estado de la Unión Europea (UE), en su línea habitual de no incomodar a los países más poderosos. La actitud sumisa de Barroso, que pidió «no politizar» la cuestión y tener en cuenta el tema de la inseguridad, desencadenó una primera ola de críticas entre los socialistas, liberales, verdes y la izquierda unitaria.

Por la tarde, Reding prácticamente avaló la actuación de Francia al declararse satisfecha por las explicaciones y garantías aportadas por el Gobierno francés de que no se trata de medidas colectivas contra la comunidad gitana.

DECEPCIÓN / El socialista Hannes Swoboda calificó de «decepcionante» y «escandalosa» la actitud de Reding, mientras que la liberal Renata Weber denunció el «silencio» de la Comisión Europea. «No niegue la realidad», reprochó a la comisaria la diputada verde Hélène Flautre. La liberal Sophia In’t Veld y otros eurodiputados criticaron que la Comisión Europea se preocupe más del respeto de las normas del mercado interior que de los derechos fundamentales.

Francia, por su parte, fue acusada de utilizar a los gitanos como chivo expiatorio por motivos electorales ante la caída de popularidad en las encuestas del presidente Nicolas Sarkozy y de su equipo.

El grupo popular y los euroescépticos reprocharon a la izquierda y a los liberales que se olvidaran de los derechos de los niños gitanos que son usados para mendigar y de la explotación de las mujeres gitanas.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)