Lleida estudia clausurar la mezquita

El templo, con un aforo de 240 personas, acogió a más de 600 el domingo

El Periodico, ROSA MATAS LLEIDA, 07-09-2010

El alcalde de Lleida, Àngel Ros (PSC), y su equipo están evaluando la posibilidad de cerrar definitivamente la mezquita de la calle del Nord, la más concurrida de la ciudad, por reincidir en el exceso de aforo, el motivo por el que fue clausurada dos semanas entre julio y agosto.
El domingo, según la Guardia Urbana, rezaban 612 personas en un lugar con capacidad para 240 al que el consistorio quitó el precinto el 6 de agosto con el compromiso del imán salafista Abdelwahab Houzi de controlar el aforo.

A unos días del final del Ramadán, día para el que el ayuntamiento ya ha cedido a la comunidad musulmana un pabellón al aire libre, el equipo de Ros no está dispuesto a dejar pasar lo que le parece un incumplimiento de la palabra de los responsables de la mezquita. Además, durante el cierre cautelar, la propia concejala de Movilidad, Vía Pública y Seguridad, Sara Mestres, ya dijo que una reincidencia daría pie a plantear el cierre definitivo del oratorio islámico.

La Guardia Urbana había hecho cinco controles sin detectar un exceso significativo de fieles antes del domingo. El nuevo episodio del conflicto de la mezquita de la calle del Nord coincidió con el primer día de trabajo del alcalde, que ayer se reincorporó a su puesto.

Para los musulmanes, que no firmaron el acta que les entregó la Guardia Urbana, el domingo no había tantas personas en el templo como recoge el documento. «La policía contó varias veces a algunos musulmanes», resumió ayer Houssein Kuiten. «Hacía calor y muchos salían a refrescarse al bar y volvían a entrar», explicó.

SOLO 30 FIELES AYER / Kuiten es uno de los vigilantes de la mezquita, entre cuyos cometidos figura contar a los asistentes. «La mayoría de los días trabajamos cinco personas que rezamos después», dijo ayer, día en el que tuvo que contar poco: según sus números asistieron 30 fieles al rezo de las 13.30 horas. Kuiten atribuyó la elevada asistencia de anteayer al hecho de que era el último domingo antes de que acabe el Ramadán.

Omar Charah, presidente de la asociación islámica Atlas y muy crítico con Houzi, considera que la situación del domingo era previsible: «Ya se sabía que se sobrepasaría el aforo, porque los responsables de la mezquita no cumplen su palabra».

Para los vecinos, en cambio, los rectores del oratorio sí están haciendo un esfuerzo para evitar aglomeraciones. «Desde el cierre cautelar, el verano ha sido tranquilo y no se han concentrado tantos musulmanes como otras veces», explicó la nueva presidenta de la asociación de vecinos Avenida del Segre, Julia Corderas. La nueva junta de la asociación de vecinos, creada en mayo, todavía no se ha reunido con los responsables del templo.

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