INCIDENTE VIOLENTO EN EL BARRIO DEL BESÒS
Un joven muere acuchillado en Sant Adrià en una pelea callejera
El enfrentamiento entre dos grupos de gitanos y ecuatorianos dejó también 2 heridos. Los Mossos buscan a los agresores, que usaron una catana, un bate y un 'nunchaku'.
El Periodico, 04-09-2010Hernán, un joven ecuatoriano de 20 años, murió ayer en el barrio del Besòs, en Sant Adrià, cuando dos hombres de etnia gitana atacaron a un grupo de chicos ecuatorianos la madrugada de ayer. Los agresores creyeron que los cuatro latinoamericanos se mofaban de la coleta de uno de ellos e intentaron agredirlos, pero se marcharon. Media hora más tarde regresaron armados con una catana, un bate y un nunchaku (arma oriental formada por una cadena y dos palos) e hirieron a tres de los cuatro jóvenes. Anthony, uno de los agredidos, contó a este diario que el grupo les sorprendió a todos por la espalda. «Nos llamaron malditos sudacas y nos comenzaron a golpear. Intentamos defendernos como pudimos», explicó ayer aún con el ojo morado por los golpes recibidos.
A Hernán lo atacaron por la espalda con una catana que le perforó el pulmón y el corazón. Casi murió en el acto, pero los equipos de emergencia lograron reanimarlo y fue trasladado al Hospital de Sant Pau donde falleció a las seis de la tarde de ayer. Sus familiares recalcaron que el joven no pertenecía a ninguna banda latina, algo que también confirmaron los vecinos del barrio.
Un centenar de personas se congregaron ayer en el lugar, en la plaza del Doctor Fleming donde se desplomó Hernán y formaron con velas una cruz junto a una camiseta, su fotografía y unos zapatos. «Después de que lo hirieron, se echó las manos al pecho y nos pidió que llamáramos a una ambulancia antes de desmayarse», comentó ayer Anthony.
OBTENCIÓN DE PRUEBAS / Algunos de los testigos que se congregaron ayer en la plaza aseguraron que los dos agresores pasaban de los 30 años y eran vecinos de La Mina. Los Mossos d’Esquadra acudieron al lugar y trabajaron en la obtención de pruebas. «Esperamos que la policía los arreste porque queremos que se haga justicia. Esa gente no puede quedar libre», declaró el tío del joven fallecido, Jaime Sánchez.
Los vecinos del barrio del Besòs no ocultaban ayer su sorpresa porque no recuerdan un episodio de violencia tan sangriento en los últimos años. Todos coincidieron en que en el barrio, a escasos metros de La Mina, han convivido hasta ahora en armonía gitanos y latinoamericanos. Hernán se preparaba para estudiar dos profesiones: mecánico y soldador. Él y sus amigos solían frecuentar la plaza del Doctor Fleming y otros parques del barrio donde eran muy conocidos.
«Era un chico muy carismático. Mientras estaba él, la gente no paraba de reírse», cuenta Ana, una de sus mejores amigas. Los vecinos del barrio del Besòs lamentaban el regreso de la violencia a la zona, un capítulo que creían haber superado.
(Puede haber caducado)