Más inmigrantes se encuentran secuestrados en norte de México

El Universo, 03-09-2010

Un grupo de al menos 17 migrantes, al parecer mexicanos, permanecen secuestrados por una banda de traficantes de personas cerca de la frontera con EE.UU. Un migrante liberado junto con otro cautivo denunció ante las autoridades que “hay otros 17 secuestrados en esa casa de seguridad”.

Leandro Martínez, de 38 años, relató que los traficantes de indocumentados lo mantuvieron en cautiverio durante diez días, pero dijo desconocer cuánto tiempo llevan secuestradas las otras personas.

Martínez y otro migrante fueron abandonados por sus captores el miércoles en la madrugada en las faldas de un cerro cerca de Tijuana. Los captores, que durante el cautiverio lo golpearon y mantuvieron atado de pies y manos, le pidieron el número telefónico de sus familiares a los que exigieron 4.500 dólares para liberarlo.

La policía informó que se está tratando de localizar el domicilio donde se encuentran los compañeros de cautiverio de Martínez.

En tanto, la policía rescató a seis migrantes cubanos que llevaban un mes secuestrados cerca del balneario de Cancún, luego de recibir una llamada denunciando el caso. Los cubanos, cinco varones y una mujer, dijeron “que constantemente eran cambiados de domicilio”, y aseguran que exigían entre 8.000 y 10.000 dólares por su libertad a sus familiares en Miami (EE.UU.).

Cancún es el principal sitio de llegada de los balseros cubanos a México, que buscan arribar a EE.UU.

Estos nuevos casos se dan a pocos días de la masacre de 72 migrantes de Centroamérica y Sudamérica, que también habían sido capturados por traficantes en Tamaulipas.

Las organizaciones delictivas en el país obtuvieron más de 25 millones de dólares por el secuestro de 10.000 migrantes en seis meses en el 2009, según un registro de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

El presidente de México, Felipe Calderón, pidió ayer ante cientos de legisladores, políticos y gobernadores que el combate contra el crimen organizado deje de ser una lucha del Gobierno y del presidente nada más, y que pase a ser una tarea de todo el Estado y la sociedad. Durante un extenso discurso con motivo del IV Informe de Gobierno, el gobernante señaló que “soy consciente de que en este último año el problema de la violencia se ha recrudecido, producto, fundamentalmente, de una guerra cada vez más cruenta entre los grupos del crimen organizado en su disputa por territorios, mercados y rutas”, sostuvo.

“Enfrentamos como sabemos a criminales sin escrúpulos, con una enorme capacidad económica y gran poder de fuego que no se dedican solo al narcotráfico, sino a toda actividad que les permita apoderarse de cualquier renta lícita o ilícita”, explicó. A su juicio, la “barbarie” cometida a finales de agosto, cuando 72 inmigrantes de distintas nacionalidades fueron masacrados en el noreste de México, “es una expresión más de esta diversificación”.

Mientras tanto, las autoridades hondureñas afrontaron problemas para entregar a los familiares de 4 de los 16 cadáveres, por dificultades en su identificación.

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