Cine con los peores de la clase
‘Tajabone’ da voz a las historias de cinco chicos conflictivos en institutos de Cerdeña
El Mundo, , 02-09-2010IRENE HDEZ. VELASCO / Venecia
Enviada especial
Quién lo iba a decir: los cinco
peores estudiantes de dos colegios
del extrarradio de Cagliari,
en la isla italiana de Cerdeña, van
camino de convertirse en estrellas
del cine. Los chavales en cuestión,
todos ellos de 13 años, han escrito
e interpretado una película que
narra sus propias vidas y que se
presenta a concurso en la Mostra
del Cine de Venecia, en la sección
Controcampo italiano.
Y esa no es la única particularidad
de Tajabone, como se titula la
película en alusión a la fiesta musulmana
de buenos auspicios para
los proyectos futuros y a la canción
que cierra la cinta. Además
se trata del filme de más bajo presupuesto
que concurre nunca a
este certamen, que lleva a gala ser
el más veterano festival de cine
del mundo: ha costado tan sólo
10.000 euros y ha sido rodado en
apenas tres semanas…
Tajabone ha sido dirigida por
Salvatore Mereu (un cineasta cuyo
primer largometaje, Baile a
tres pasos, fue premiado en 2004
con el David de Donatello a la
mejor opera prima) y cuenta cinco
historias extraordinarias, escritas
por cinco adolescentes
igualmente sorprendentes: Abdullah
Seye, Angelica Argiolas, Sara
Portoghese, Andrea Amhetovic
y Erica Spissu.
Se trata de los cinco peores
alumnos de dos de las escuelas
más difíciles y complicadas del
extrarradio de Cagliari, en las que
la tasa de fracaso escolar es elevada
y donde los problemas de integración
y marginalidad se encuentran
a la orden del día.
Salvatore Mereu, sin embargo,
ha creído en estos cinco chavales.
Hasta el punto de decidirse a llevar
al cine sus historias, cinco modos
muy distintos de vivir la adolescencia
a través de cinco estudiantes
que todos los días se sientan
codo con codo en el mismo
aula de un colegio. Cinco historias
que tienen como telón de fondo el
primer amor, la envidia, la amistad,
las relaciones con frecuencia
difíciles entre padres e hijos…
Kadim, por ejemplo, es un chaval
de origen senegalés cuyo padre
está ausente y que sufre graves
problemas económicos. Su
madre querría que siguiera estudiando,
pero el miedo de verse en
la miseria hace que le empuje a
buscar trabajo.
Cerca de él se sienta Noemi,
una chica con problemas de sobrepeso
que trata de conquistar
al guaperas de la clase construyéndose
una identidad falsa en
internet. Y en el cole surge también
la historia de amor entre
Munira y Brendon, aunque el padre
de ella (un gitano de origen
rumano) se opone a la misma y a
que los dos enamorados se puedan
ver en el poblado chabolista
en el que (mal)viven.
Andrea, por su parte, es víctima
de la violencia de sus compañeras,
celosas de la relación que
mantiene con Antonio.
«Estoy realmente orgulloso de
haber trabajado con estos chavales,
que tenían muchos motivos
para mantener cerrado su corazón.
No eran precisamente los primeros
de la clase y tenían a sus espaldas
historias complicadas. Pero,
aún así, han elegido un tema
comprometido como el del amor,
demostrando gran valentía. Yo sólo
les he echado una mano enseñándoles
a expresar sus emociones
y las historias que llevaban
dentro», sostiene Salvatore Mereu.
Tajabone, rodado en tres semanas
en Cagliari con una troupe de
tan sólo tres personas (ocasionalmente
cinco), es el filme de más
bajo presupuesto que se haya presentado
nunca en Venecia. «No
creo que haya habido una película
con un presupuesto inferior al
nuestro», subraya sacando pecho
Mereu. «He decidido titularlo Tajabone
porque creo en la posibilidad
de realizar proyectos que parecen
imposibles y de descubrir
talentos magníficos, como los de
estos chavales».
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