Muerte en una barraca de Roma
La Vanguardia, , 28-08-2010E. Val
Las precarias condiciones de vida de los gitanos en Italia quedaron patentes ayer con la muerte de un niño en un campamento ilegal en Roma, cerca del aeropuerto de Fiumicino, al incendiarse la barraca en la que vivía. El pequeño, de tres años, fue hallado carbonizado. Un hermano bebé se encuentra en estado crítico. Se cree que el origen del fuego fue fortuito. Sin embargo, el suceso tuvo gran repercusión debido a la situación francesa. Un alto cargo vaticano, el arzobispo Agostino Marchetto, denunció que medidas como las de Francia se aplican contra “personas débiles y pobres que fueron perseguidas y también víctimas del holocausto”. El pasado domingo, en el ángelus, el Papa ya instó a París a tener una política de acogida.
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