El mismo ideal americano
El Mundo, , 29-08-2010América es una idea que lleva iluminando el mundo desde hace más de 200 años. Esta idea no es patrimonio de la izquierda ni de la derecha y se basa en la libertad. En el hecho incontestable de que un ciudadano americano es más libre que un ciudadano de cualquier otro lugar del mundo. El famoso I have a dream de Martin Luther King pronunciado en el Lincoln Memorial, del que ayer se cumplieron 47 años, se basó en la idea de libertad que América representa. El Tea Party defendió ayer, en el mismo lugar y a la misma hora, la misma idea de libertad.
Es perfectamente adecuado que del mismo modo que el reverendo King defendió la libertad contra segregacionistas, racistas y nostálgicos de la esclavitud, los miembros del Tea Party la defiendan contra la asfixiante corrección política, la dictadura del relativismo y el intervencionismo atroz de la Presidencia Obama. Una de las principales evidencias que los padres fundadores afirmaron fue la protección de los derechos individuales frente a la maquinaria del Estado. Hay que recordar que el derecho de llevar armas se reconoce, en su origen, para que el individuo pueda protegerse del Estado.
Por mucho prestigio que tenga Obama entre ex comunistas y socialdemócratas, buenistas, ecologistas y europeos, y por muy buena prensa que le propicien, él y su intervencionismo tienen más que ver contra los que no creen en el poder de cada individuo que con aquéllos que, como King, dieron la vida por defenderlo.
La izquierda convierte siempre a sus adversarios en enemigos, y no acude a los debates a defender su visión del mundo sino a criminalizar a los demás. Para la izquierda, uno que discrepa es automáticamente un fascista. A la vez, tiene esta increíble facilidad para crear mitos entre sus filas. Y el enemigo de la verdad no es la mentira. El auténtico enemigo de la verdad es el mito.
Por mucho que se quiera pintar a los miembros y simpatizantes del Tea Party como fascistas y racistas, trabajan como tantos otros para defender la idea de libertad en que su país se basa y cumplir así con el mandato fundamental de los padres fundadores. Ayer, en un día y en un lugar históricos, proclamaron como el reverendo King su sueño americano.
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