El Partido del Té saca músculo en Washington

La Verdad, EDER PÉREZ GARAY, 29-08-2010

Beck saluda a los asistentes a la marcha en Washington. :: AP

Washington se convirtió ayer en escenario de la polarización sin precedentes que divide a los estadounidenses desde la llegada al poder de Barack Obama. El movimiento antigubernamental Tea Party (Partido del Té) escogió la jornada del 43.º aniversario del discurso más célebre de Martin Luther King para dirigirse ante sus correligionarios desde el mismo lugar en que el pastor bautista reclamó el fin de la discriminación racial.

«Ha llegado el momento de elevar nuestra nación de las arenas movedizas de la injusticia racial hasta la sólida roca de la fraternidad», ensoñó el activista frente al Monumento a Lincoln. Ayer la hermandad brilló por su ausencia en cada recoveco capitalino. La Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP, en sus siglas en inglés) y otros grupos se concentraron a sólo unos metros para conmemorar la ocasión y vituperar a los manifestantes del Partido del Té, a quienes tildan de racistas e intolerantes.

Glenn Beck, el afamado presentador de la Fox y convocante de la marcha, rechazó las acusaciones por enésima vez. «Reivindicamos los derechos civiles», aseguró. La página web de los organizadores matiza que buscan «restaurar los valores fundacionales» de EE UU y rendir tributo al Ejército y recaudar fondos para una fundación que ofrece becas a los militares.

Con todo, su petición de que los asistentes no portaran pancartas proporcionó a sus adversarios munición para cargar contra el movimiento. «El doctor King jamás pidió a nadie que dejaran los carteles y las armas en casa», atacó Todd Jealous, presidente de la NAACP. En anteriores ocasiones, algunos simpatizantes han retratado a Obama con bigote hitleriano, amén de dirigirle epítetos raciales. Se trata, según Beck, de expresiones afrentosas minoritarias que transmiten una imagen equivocada del Tea Party, también integrado por afroamericanos.

Cientos de adeptos llegaron hasta Washington en autobuses fletados por el movimiento. En total, más de 100.000 personas estallaron en una estentórea ovación cuando Sarah Palin subió al estrado. La política republicana se ha erigido en líder indiscutible de esta facción conservadora descontenta con la Casa Blanca. Su poder en el seno del Partido Republicano ha provocado reacciones muy dispares en la formación conservadora. Algunos estrategas predicen que podría menoscabar su imagen ante los votantes independientes y mermar sus posibilidades de éxito en las legislativas de noviembre.

Avance del Tea Party

Los electores se han decantado por candidatos del Partido del Té en algunas circunscripciones de peso en detrimento de viejas caras del partido.

Según una encuesta, más del 30% de los electores les ve con buenos ojos, frente al 34% que opina lo contrario. Así y todo, el índice de aprobado es muy superior al que cosechan pesos pesados del partido demócrata, como la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, o el líder de la mayoría del Senado, Harry Reid.

El Tea Party se constituyó en 2009 al rebufo de las protestas contra las medidas económicas del nuevo Ejecutivo demócrata. Su retrato en los medios ha abundado desde entonces en estereotipos de extremismo.

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