Agresores de ecuatoriano se declaran culpables
El Universo, 25-08-2010Cuatro sujetos acusados de agredir brutalmente a un ecuatoriano en Peekskil, Nueva York, el 15 de mayo, comparecieron el lunes ante la Corte Criminal del condado de Westchester y se declararon culpables de asalto en pandilla en primer grado. Este ataque podría acarrearles hasta 25 años tras las rejas.
El día citado el ecuatoriano Julio Serrano asalió de su trabajo a la 01:30 de la madrugada y caminaba por la avenida Nelson y la calle John en Peekskill cuando pasó frente a los afroamericanos Jarron Sligh, Juett Harron, Jamar Walker y Keigh Walker quienes se hallaban bebiendo en una esquina. Sligh empezó a acosar a Serrano sin mediar motivo alguno, le cerró el paso con una bicicleta y luego lo golpeó en la cara. La víctima avanzó hasta un edificio de la calle 205 en la avenida Nelson y se sentó en los escalones tomándose el rostro en señal de dolor mientras su agresor se jactaba a gritos del ataque ante sus amigos. Unos minutos después, según Sligh, Serrano tomó una botella y la lanzó hacia el grupo, tras lo cual trató de ingresar al edificio pero no pudo abrir la puerta de acceso. Los cuatro acusados lo rodearon y empezaron a golpearlo con golpes de puño y puntapiés y regresaron luego a la esquina comentando a gritos la golpiza tal como lo ha consignado la fiscalía.
Un vecino salió de su departamento al escuchar los gritos y llamó a la Policía. Serrano fue conducido al hospital de Wetschester donde le diagnosticaron fractura de mandíbula, de pómulo y costillas y ruptura del bazo que debió ser eliminado quirúrgicamente. En la actualidad está recibiendo asistencia médica ambulatoria pero registra daños cerebrales y pérdida parcial de la memoria.
El juez Robert Haldman fijó una fianza de 250 mil dólares para Sligh y Juett mientras Jamal y Keith Walker permanecen detenidos sin fianza.
En la audiencia la fiscalía presentó un video captado por la cámara de seguridad del edificio que muestra a los cuatro sujetos golpeando al inmigrante ecuatoriano.
Los agresores no fueron acusados de crimen de odio como propuso el fiscal y deberán comparecer el 31 ante la jueza Bárbara Zambelli.
Juett Harron tiene un historial criminal que incluye una condena por abuso sexual de una niña de 11 años y otra condena por tráfico de estupefacientes que lo llevaron a la cárcel por siete años.
Jarron Sligh pasó nueve meses de prisión tráfico de drogas y en la actualidad tiene cuatro juicios penales abiertos en Peekskill por violación de domicilio, daño criminal y posesión de propiedad robada.
(Puede haber caducado)