Robos en servicios básicos | GOLPE POLICIAL

Con las manos en el cable

Cazados dos jóvenes in fraganti cuando robaban 400 metros de tendido telefónico en Sant Martí de Llémena Los vecinos se plantean organizar patrullas de vigilancia

El Periodico, , 20-08-2010

Hay que sentirse tan invulnerable como el Correcaminos ante el Coyote para atreverse a robar 400 metros de tendido telefónico en la Vall del Llémena con la que está cayendo. Hace dos semanas que los Mossos y los vecinos están al quite ante cualquier movimiento sospechoso. Tienen sus motivos. En lo que llevamos de agosto, Sant Martí de Llémena (Gironès) y Sant Aniol de Finestres (Garrotxa) han sufrido cuatro robos que les han dejado sin teléfono. A la quinta va la vencida, y en la noche del miércoles la policía cazó in franganti a dos jóvenes cuando estaban desmantelando la línea. Los Mossos sospechan que no actuaron solos, por lo que no descartan más detenciones.

«Lo que han hecho estos ladrones es muy arriesgado porque ahora hay mucho control policial. Los Mossos dicen que son muy profesionales, pero yo creo que se sienten impunes, porque, si no, no se explica que vuelvan a robar al mismo sitio una y otra vez. Esta insistencia hace que aumente la sensación de inseguridad entre los vecinos», comenta Albert Pont, teniente de alcalde de Sant Martí de Llémena.

El aviso de un vecino, que alertó de madrugada a la policía catalana de que habían vuelto a quedarse sin teléfono, puso a los Mossos sobre la pista. Una patrulla inspeccionó la zona y, tras localizar el punto en el que se había cortado el cable, descubrió a un rumano de 24 años agazapado tras unos arbustos. El joven, vecino de Santa Coloma de Gramenet, reconoció que estaba robando cobre, y los Mossos redoblaron los controles hasta detectar un vehículo sospechoso que tenía algunas ramas y hojas en el techo, prueba evidente de que se había adentrado en el bosque. El coche hizo caso omiso a los avisos de alto, pero los agentes consiguieron interceptarlo. El conductor, otro joven rumano con residencia en Badalona, viajaba con abundantes herramientas en el maletero (tenazas, destornilladores y juegos de llaves), por lo que también fue relacionado con el robo.

Almacén en el bosque

En un lugar boscoso próximo a la zona en la que la que se había guillotinado el tendido, los Mossos hallaron unos 400 metros de cable cortado en tramos de unos 20 metros y dispuesto para ser troceado en partes más pequeñas con el fin de poder transportarlo. El esfuerzo policial no pudo evitar que Sant Martí de Llémena y Sant Aniol de Finestres volvieran a quedarse sin teléfono durante unos días, y la localización del cable tampoco evitará que Telefónica tenga que reponerlo por completo, porque según fuentes de la compañía, los trozos encontrados no se pueden aprovechar de nuevo porque las líneas con muchos empalmes pierden calidad.

Los vecinos de Sant Matí y Sant Aniol estudiarán ahora si han de reeditar las patrullas de vigilancia nocturna que pusieron en marcha hace dos años, cuando hubo una ola de robos silenciosos en varias comarcas catalanas. Una medida que, según explica Pont, «fue muy efectiva», porque consiguieron ahuyentar a los delincuentes.

Mientras tanto, el teniente de alcalde de Sant Martí pone el dedo en la llaga al denunciar que la mayoría de estos delincuentes no acostumbran a pisar la cárcel porque solo se les acusa de un delito de hurto. «Aquí la legislación es menos dura que en otros países, y eso provoca un efecto llamada para esta clase de gente», afirma.

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