Uno de cada cinco estadounidenses cree que Obama es musulmán

El Correo, JUAN PABLO NÓBREGA, 20-08-2010

Poco importa que no haya base real para considerar que el presidente de EE UU profesa la fe de Mahoma. Casi dos años después de su elección y pese a las múltiples evidencias de que se trata de un estigma alimentado por un sector de los conservadores y un puñado de medios de comunicación, un creciente número de estadounidenses cree que el hombre que dirige los destinos del país es un ferviente musulmán.

Desde que en los tiempos de la campaña los republicanos empezaran a jugar con este rumor infundado, la cuestión no ha cesado de crecer como una bola de nieve. Y eso que es de dominio público que Barack Obama va a misa con cierta frecuencia, además de sus reiteradas afirmaciones de que la religión cristiana es la única que ha practicado en toda su vida. Incluso, la Casa Blanca se vio forzada ayer a subrayar que el mandatario es un «devoto» que reza «todos los días». Una encuesta del Pew Research Center revela que casi uno de cada cinco entrevistados cree que el presidente practica el islamismo, mientras el 34% lo identificó correctamente como cristiano, un nivel inferior al registrado hace un año.

Mientras, el porcentaje de personas que se manifiesta insegura acerca de la religión de Obama aumentó a un 43%, contra el 34% del año pasado. La encuesta encontró que un tercio de los republicanos conservadores lo considera musulmán, el doble que en el último sondeo.

Opinión partidista

La fe del presidente ha sido identificada incorrectamente por un creciente número de demócratas e independientes. Cerca del 18% de los votantes no adscritos a ningún partido dijo pensar que Obama es musulmán, ocho puntos más que en la medición previa, mientras que menos de la mitad de los demócratas creen que es cristiano.

La encuesta fue realizada antes de que el mandatario entrara en el controvertido debate sobre los planes de construcción de una mezquita a unos pasos de donde se erigían las Torres Gemelas. Hace una semana defendió que la libertad de culto debe ser aplicada de la misma forma a todos los credos y que la organización que había solicitado levantar su centro religioso islámico en la Zona Cero tenía todo el derecho a ejercer su religión libremente. Tras la ola de críticas recibidas, Obama dio marcha atrás y dijo que tenía intención de juzgar la pertinencia de construir o no una mezquita en ese lugar.

Ajeno más que de costumbre al asunto de sus prácticas religiosas, el inquilino de la Casa Blanca inició ayer unas vacaciones de diez días en el balneario Martha’s Vineyard, el mismo rincón de veraneo predilecto de ricos y famosos en EE UU donde ya descansó el pasado año.

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