Crónica

Rosanna Pulido, hispana, racista y xenófoba

La Voz de Galicia, Victoria Toro | Corresponsal, 16-08-2010

La polémica candidata republicana abandera la lucha contra la inmigración ilegal en Estados Unidos

La polémica candidata republicana abandera la lucha contra la inmigración ilegal en Estados Unidos

Estaba claro que el asunto de la inmigración ilegal iba a ser uno de los temas centrales de la campaña para las elecciones del próximo noviembre. Y es que a pesar de que los demócratas han intentado evitarlo, los republicanos han conseguido que esté permanentemente en el centro del debate público. Aunque algunas veces también a ellos les salga «el tiro por la culata». La última, esta semana pasada con un acto en un suburbio de Chicago.

Allí el movimiento Tea Party había convocado un acto preelectoral. Estaba anunciada la participación de algunos de los principales candidatos republicanos, entre ellos Randy Hutlgren que opta a un puesto en el Senado estatal y de algunos líderes hispanos. También estaba anunciada la presencia de Rosanna Pulido, candidata republicana a varios puestos aunque nunca ha ganado unas elecciones. El anuncio de que Pulido iba a participar convirtió un mitin que hubiera pasado desapercibido en un foco de polémica. La razón es la personalidad y la ideología de esta mujer.

Pulido es la imagen, casi caricaturesca, del estadounidense medio ultraconservador. Ha trabajado de voluntaria para la Asociación Nacional del Rifle; es la fundadora, en Illinois, de una organización con conexiones neonazis, los Minuteman, un grupo formado en el 2005 que patrulla la frontera con México para impedir la entrada de inmigrantes sin visado. Y es simpatizante de la FAIR, Federación por la Reforma de la Inmigración, catalogada como una organización que promueve el odio.

Solo hay un detalle que la aleja de esa imagen del estadounidense medio ultraconservador. Y es que es hispana. Es nieta de un inmigrante mexicano que llegó a Arizona para trabajar, como otros miles, e hija de un hombre nacido en Tejas que se crió en México y llegó a Chicago en busca de una vida mejor. Pulido asegura que vivió un año en México, aunque no habla castellano. En ese tiempo trabajó como misionera en un centro protestante. Antes del acto de la semana pasada, esta hispana renegada ya había llamado la atención de los medios. El año pasado, un grupo de abogados la denunciaron por sus comentarios racistas, xenófobos, homófobos y contra los católicos. Escribió, por ejemplo, sobre los musulmanes: «Esas fotos de decenas de hombres de rodillas en las mezquitas sobre las alfombras de oración me parecen muy divertidas, me recuerdan a mi perro cuando huele traseros». O sobre la Iglesia católica, a la que acusa de amparar a los inmigrantes ilegales.

Pulido se ha convertido en un «enemigo» de los que luchan por los derechos humanos hasta el punto de que diversas organizaciones y representantes religiosos católicos, protestantes, judíos y musulmanes pidieron a los organizadores del acto de Chicago que la excluyeran del programa: «Aunque Pulido y otros tienen derecho a expresarse, eso no quiere decir que tengamos que darles un micrófono o compartir un escenario con ellos», decía la carta abierta que escribieron.

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