LA TRAGEDIA DE UN CLAN NÓMADA
«Nos agarraron y nos tiraron al suelo»
Relato de una familia que lleva una década errando por los suburbios de París. Los ayuntamientos critican los desalojos.
El Periodico, 15-08-2010Los 45 miembros de la familia de Mitica Ichim se han instalado en una parcela que hace esquina con el pasaje Dupunt y la calle de Cristino García, en pleno corazón de la Pequeña España. Es el barrio suburbial de Saint – Denis –limítrofe al norte con París– donde se formó la comunidad más importante de inmigrantes españoles hace un siglo y que está justo al lado del reluciente Stade de France. Cristino García fue un comunista asturiano que hizo las dos guerras y acabó siendo ejecutado por Franco por maquis. Ahora, este barrio de casas bajas está fuertemente degradado y el ayuntamiento tiene un plan de nuevos pisos sociales.
Las familias de rumanos han ocupado cuatro de sus parcelas municipales después de errar durante varias semanas por Saint – Denis porque el pasado 8 de julio fueron desalojados del campamento histórico de Hanul, un poco más abajo y propiedad de una empresa pública. El quincuagenario Mitica Ichim llegó a Hanul hace 10 años y allí tuvo a su hija Bianca, que cursa quinto de primaria y nos hace de intérprete del romaní en torno a una mesa y unas sillas de reciclaje mientras los hombres levantan nuevas casas de madera.
«En Rumanía, no podíamos vivir en ninguna parte. Los niños no iban a la escuela. Y los que estaban inscritos eran objeto de burla», explica, dolido, Mitica como motivo para emprender esta aventura en Francia que, de momento, les sigue dejando en la calle. El presidente de la asociación de la parcela, que ejerce como interlocutor con el ayuntamiento, se queja de que, a su edad, nadie le quiere dar trabajo, aunque tiene el oficio de carpintero. Su familia se dedica a recoger chatarra, pero no mendiga, como es el caso de los rumanos llegados hace menos tiempo.
«Durante la expulsión en Hanul, participaron muchos policías. Nos agarraron y nos tiraron al suelo. Y cada vez que nos cambiábamos de sitio, venían a echarnos, tanto policías nacionales como municipales», relata este hombre, protagonista de una itinerancia que debería acabar si prosperan los planes del ayuntamiento comunista, que se ha fijado un año de plazo para dar un alojamiento a 100 personas. Se ha firmado un protocolo para proporcionarles agua, luz y canalizaciones, a cambio del pago de 8.000 euros por parcela y las facturas mensuales.
«Si podemos, nos compraremos una casa. Tengo un 80% de esperanzas puestas en el ayuntamiento. Pero para pagar los 8.000 euros, nos tienen que ayudar», continúa explicando Mitica. En este salón improvisado al aire libre, donde las mujeres sirven un café doble de la cocina móvil, se encuenta Sarah Carmona, la primera doctora en historia del pueblo gitano, que comparte su vida entre Granada y París. Es la secretaria de La Voix des Roms, la oenegé de gitanos universitarios que se encargará de recoger el dinero para estas facturas.
Presión al ayuntamiento
«El Ayuntamiento de Saint – Denis nos ha dado soluciones porque no hemos parado de presionar. De lo contrario, los habrían dejado tirados en la calle», afirma Carmona, para quien las declaraciones de Sarkozy tienen como efecto despertar la conciencia de esta comunidad y «desvincularse del carácter paternalista de las iglesias».
«Está claro que las expulsiones reiteradas no son la solución», manifiesta la primera teniente de alcalde de Saint – Denis, Florence Haye. «Participamos en el poblado de inserción de Saint – Denis. Nos cuesta un euro por habitante. Una veintena de estos poblados en la región parisiense permitiría resolver el problema de las chabolas», formula Haye.
Estos poblados de inserción son considerados por La Voix des Roms campos de internamiento, con un servicio de seguridad privada. Mitica no se siente en peligro: «No tengo miedo de ser expulsado porque llevo 12 años en Francia y tengo dos hijas que han ido a la escuela, y también dos nietos».
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