El PSOE pide al PP que arrime el hombro y deje actuar a la diplomacia para solucionar el conflicto

Diario Sur, M. C. P. / EFE, 13-08-2010

Celia Sarompas solicitó ayer al Gobierno local y al Partido Popular que deje actuar a la diplomacia para solucionar el conflicto surgido en la frontera. La diputada socialista, que mostró el apoyo rotundo de su grupo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, acusó al Ejecutivo de Juan José Imbroda de hacer un uso partidista de este asunto y no arrimar el hombro para acabar con el problema.

Al margen de dejar claro que el Partido Socialista apoya la labor de la Policía Nacional y la Guardia Civil en la frontera, Sarompas cree que la única manera de solucionar este tipo de situaciones es dejar trabajar a la diplomacia, ya que debe primar el diálogo entre ambos países y las buenas relaciones.

Lo que no hay que hacer, dijo la socialista, es actuar como lo está haciendo el Partido Popular y la Administración local, que está haciendo un uso partidista del problema para obtener un rédito político. Frente a esta actitud, la diputada resaltó el comportamiento responsable y prudente de la Delegación del Gobierno.

Apuesta por el diálogo

Por su parte, el ministro de Fomento, José Blanco, aseguró ayer que el Gobierno ha apostado «por la vía del diálogo y la cooperación, como siempre», y está haciendo un «esfuerzo» en ese sentido para superar el «malentendido» con Marruecos.

«Creemos que por la vía del diálogo y la cooperación, como siempre hemos establecido con Marruecos, se va a superar», aseguró. Respecto a la llamada que don Juan Carlos hizo al rey de Marruecos, Blanco se limitó a señalar que el Gobierno nunca se pronuncia sobre lo que hace la Casa Real y que, en todo caso, «el Rey siempre hace lo mejor para el interés general de España».

Tras los últimos incidentes, don Juan Carlos telefoneó al rey de Marruecos, Mohamed VI, y ambos jefes de Estado coincidieron en que los «malos entendidos» no deben enturbiar las «excelentes» relaciones entre los dos países. La conversación se produjo después de las denuncias de agresiones a ciudadanos marroquíes por parte de la Policía española en la frontera con Melilla hechas por el Gobierno de Rabat en los últimos días.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)