Marín acusa a Zapatero de lo ocurrido en la frontera y solicita más agentes

Diario Sur, Mª CARMEN PALMA, 12-08-2010

Después de que el martes José Luis Rodríguez Zapatero defendiera la labor que prestan en la frontera las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado asegurando que actúan con la «máxima corrección», el presidente accidental de la Ciudad culpó ayer al Gobierno central y a su responsable en Melilla de los incidentes que se están registrando en el puesto fronterizo, ya que recordó que no se trata de un suceso aislado sino de hechos que se llevan produciendo en los últimos años.

Para Miguel Marín, tanto Rodríguez Zapatero como Gregorio Escobar son los máximos responsables de esta situación porque no han sabido poner freno a Marruecos ante sus continuas protestas y reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla. El popular señaló que desde la Administración local se ha pedido en reiteradas ocasiones que el Ejecutivo central mantenga buenas relaciones con el vecino país y dote a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de los medios materiales y humanos que necesita para desempeñar su trabajo en la frontera en óptimas condiciones.

Como han denunciado los propios sindicatos policiales, la frontera de Melilla necesita muchos más agentes para hacer frente al elevado tránsito de vehículos y personas que registra a diario. Según Marín, Zapatero y Escobar «no se enteran de lo que pasa en la frontera», por lo que el problema no se resolverá hasta que hagan caso de los sindicatos y de lo que le dice la Ciudad Autónoma.

El presidente accidental de la Ciudad, que acusó al delegado del Gobierno de «estar desaparecido» y no dar explicaciones sobre lo que está ocurriendo, algo a lo que dijo están acostumbrados en la Ciudad Autónoma, espera que el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero lime asperezas con Rabat para evitar que finalmente se produzcan las acciones anunciadas y que pasan por boicotear la entrada de pescado y de áridos. A juicio del popular, si deja de llegar el pescado, Melilla no será la única perjudicada, ya que los vendedores del otro lado de la frontera verán descender sus ventas.

La solución al problema pasa, según Marín, porque el Gobierno de Marruecos tome cartas en el asunto y evite estos incidentes y mantenga unas relaciones fluidas con España basada, principalmente, en el «respeto mutuo». En el caso de que se impidiera la entrada de áridos desde el país vecino, el presidente accidental de la Ciudad recordó que Melilla cuenta con una planta de áridos que podría solventar en parte el problema, aunque espera que no haya que llegar a estos extremos.

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