Palin cree que Obama no tiene «cojones» para combatir la inmigración

El Correo, E. P. GARAY, 03-08-2010

Los estadounidenses están acostumbrados a que la relación entre Sarah Palin y las palabras sea noticia cada vez que sale a la palestra. El domingo lo fue por trascender las barreras lingüísticas, cuando la ex candidata republicana a la vicepresidencia de EE UU dio una lección de bilingüismo por medio de una expresión inusitada en quien aspira a pugnar contra Barack Obama por la Casa Blanca: «Jan Brewer – la gobernadora de Arizona – tiene los cojones que le faltan a nuestro presidente», espetó la política conservadora.

Palin pronunció el exabrupto en un plató de la Fox, enojada por la decisión de la juez federal Susan Bolton de decretar la suspensión cautelar de algunos apartados de la archiconocida ley migratoria del estado sureño. En su opinión, el mandatario no ha demostrado valentía a la hora de lidiar con el espinoso asunto de los ‘sin papeles’. «Si nuestro presidente no hace cumplir la ley, dad más poder a Jan Brewer», proclamó la ex compañera de John McCain.

La masiva afluencia de hispanos ha traído consigo multitud de vocablos castellanos, ahora afianzados en inglés coloquial. ‘Chicks’ o ‘cojones’, por ejemplo, se han convertido en formas frecuentes – sobre todo entre los jóvenes – con que aludir a las féminas o a las gónadas masculinas en sentido figurado. Con todo, el hablante anglosajón no es consciente del peso connotativo de la expresión, impensable en boca de un político español.

Así, el ex presidente George Bush se valió del sustantivo de marras para felicitar en 2003 al entonces primer ministro británico, Tony Blair. «Tu hombre tiene cojones», dijo a uno de sus asesores. En 1996, Madeleine Albright recurrió al mismo término para condenar el derribo por parte de Cuba de una avioneta de exiliados: «Lo que han hecho no demuestra tener cojones. Es cobardía», sentenció.

Durante la emisión televisiva, Palin fue preguntada sobre su impopularidad entre los votantes independientes, dueños de la llave a la Casa Blanca. La imagen extremista que transmite a este grupo podría complicar su postulación como candidata presidencial republicana en 2012. «No culpo a la gente por no conocer mis posturas», declaró para acto seguido remachar: «Si yo creyera todo lo que escribe la prensa de mí, tampoco me gustaría a mí misma».

Hace dos semanas, la política republicana se comparó con William Shakespeare tras emplear una palabra que los diccionarios desconocen. «El inglés es una lengua viva» y al autor de ‘Hamlet’ «también le gustaba inventar nuevas palabras», se justificó.

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