Mata de una paliza a su pareja en Bilbao tras quebrantar la orden de alejamiento
El Correo, , 27-07-2010La primera víctima mortal de la violencia de género en lo que va de año en Euskadi se llama Amelia Amaya Jiménez, tenía 36 años y vivía en Bilbao. Hace unas semanas cometió un error, el mismo que cometen muchas de las mujeres que acaban formando parte de esta negra estadística: volver a convivir con el hombre que presuntamente la maltrataba y al que el juez había impuesto una orden de alejamiento tras una agresión cometida en mayo. En la madrugada del domingo, Antonio Gutiérrez Jiménez, de 42 años, propinó a su compañera sentimental una brutal y definitiva paliza: según el informe forense, el cuerpo de Amelia presentaba numerosos hematomas, tenía el bazo reventado, costillas rotas y una «fuerte hemorragia abdominal», lesiones que acabaron con su vida. La madre y el hermano del presunto homicida, que residían en la misma vivienda y supuestamente presenciaron los hechos, también han sido detenidos como encubridores del sospechoso.
Todo ocurrió en un domicilio de la calle Fraternidad, del barrio bilbaíno de Txurdinaga, un piso social en el que residían de alquiler desde hacía aproximadamente un año la pareja, de etnia gitana y toxicómanos, junto a la madre de él y dos hermanos. Según informó el Departamento vasco de Interior, el presunto agresor contaba con un amplio historial delictivo, en el que figuraban otros dieciocho arrestos anteriores por delitos contra la propiedad. La fallecida, al parecer, también tenía antecedentes policiales.
Las mismas fuentes indicaron que, hacia las siete y media de la mañana del domingo, una persona llamó a los servicios de emergencias para solicitar una ambulancia. Según dijo, una mujer necesitaba asistencia médica en un domicilio particular del citado barrio de la capital vizcaína. Cuando llegó a la vivienda, el médico de guardia confirmó el fallecimiento de Amelia, aunque «no pudo precisar las causas de la muerte», añadieron desde Interior.
Peleas frecuentes
Pero las señales evidentes de violencia en el cuerpo de la víctima dispararon todas las alarmas. Mientras el cadáver era trasladado al servicio de Patología Forense de la capital vizcaína, varias patrullas de la Ertzaintza y un equipo forense acudieron hasta el domicilio, donde se encontraba el compañero sentimental de la víctima y otros familiares, entre ellos, la madre y un hermano del sospechoso. Entretanto, los responsables del Centro de Coordinación de la Policía Vasca confirmaban que sobre el hombre pesaba una orden judicial de alejamiento de la víctima por un episodio de malos tratos ocurrido hace dos meses, a raíz del que fue detenido.
Amelia y Antonio vivieron separados un tiempo pero, hace unas semanas, el acusado quebrantó la orden de alejamiento y la pareja volvió a convivir. No cesaron los malos tratos; según los vecinos, las peleas entre ambos eran «más que frecuentes». En el bloque de viviendas eran conocidos los arrebatos violentos del sospechoso, no sólo contra su pareja, sino también entre los hermanos.
Una vez realizada la toma de declaraciones y tras confirmar a través de la autopsia que se trataba de una muerte violenta, la Policía autónoma detuvo a Antonio Gutiérrez por su presunta implicación en la muerte de la mujer. También fueron arrestados la madre de éste y uno de los hermanos que, supuestamente, presenciaron los hechos y trataron de proteger al sospechoso. Al cierre de esta edición, los tres seguían detenidos a la espera de ser puestos a disposición del juez.
Amelia Amaya Jiménez es la primera mujer muerta a manos de su pareja en Euskadi en este 2010, pero representa la víctima mortal número 45 en el conjunto de España, en un año en el que la lacra de la violencia machista está experimentando un peligroso repunte: desde enero, la cifra de fallecidas ya supone las tres cuartas parte del total de 2009 (60). Este mes de julio está resultando el más trágico del año, con 12 mujeres muertas. En 2009, Euskadi cerró el ejercicio con dos fallecidas, mientras los juzgados tramitaron una media de once denuncias diarias por maltrato.
Concentración de repulsa
Nada más conocerse el trágico fallecimiento de Amelia, las muestras de condolencia y solidaridad por parte de autoridades e instituciones públicas se sucedieron. El Ayuntamiento de Bilbao ha convocado para hoy una concentración de repulsa por el asesinato de su vecina, que tendrá lugar en la escalinata del Consistorio a las once y media de la mañana. Media hora antes, la Junta de Portavoces municipal leerá una declaración conjunta de condena.
Por su parte, la Dirección de Atención a las Víctimas de la Violencia de Género del Gobierno vasco condenó «rotunda y enérgicamente el asesinato de Amelia Amaya», y animó a la ciudadanía a participar en la concentración convocada por los responsables municipales, puesto que en la solución «a este grave problema estamos implicados todos por igual».
El delegado del Gobierno central, Mikel Cabieces, ha anunciado que acudirá a esta protesta para denunciar unos hechos que son un «síntoma de la incompleta ciudadanía de las mujeres». También se ha sumado Aralar, que considera «inaceptable que en pleno siglo XXI exista ataque sexista alguno».
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