El islamólogo Samir Khalil señala que «sólo los salafistas» promueven la prenda

«La ley francesa contra el velo integral es necesaria y equilibrada»

La Razón, 18-07-2010

MADRID – Samir Khalil, jesuita egipcio y experto islamólogo de la Universidad San José, de Beirut, ha publicado en la agencia AsiaNews un análisis de la ley francesa sobre el velo integral, en el que anima a la comunidad musulmana a considerar la normativa como una invitación a conciliar la fe y la ciudadanía europea, y no a entenderla como un ataque a la religión islámica.


Khalil explica que en Egipto, su país natal, en el año 2001 apenas usaban un velo integral que tapa la cara unos pocos cientos de mujeres , mientras que actualmente ya lo usan un 16 por ciento. Aunque en Francia, el país con más musulmanes de Europa, lo usan actualmente menos de 2.000 mujeres , «si no se hace nada, el problema se multiplicará».


«Hay que decir, para empezar, que ni el Corán ni la “sunna”, la tradición islámica, contienen la más mínima mención a este tema», explica. El velo integral se usa sólo en Arabia (donde se llama niqab) y en Afganistán (donde se llama burka). Sin embargo, Arabia exporta la costumbre. Los egipcios que trabajan en Arabia, por ejemplo, se acostumbran a ver a las mujeres con niqab y cuando vuelven a Egipto fuerzan a sus mujeres a llevarlo.


Sin embargo, en Europa lo usan casi exclusivamente personas motivadas por la ideología salafista, opuestas a Occidente. «De hecho en Francia llevan velo integral las mujeres que nunca lo llevaron antes y las conversas. De esto se deduce que la opción de llevarlo no nace de la tradición ni la religión, sino de un espíritu ideológico que predica el retorno a la tradición cultural de la Arabia del siglo VII». Y añade: «con el burka, reivindican ser los únicos verdaderos musulmanes».  


 «En Francia, la comunidad musulmana no es violenta, pero ningún musulmán allí ha salido a las calles a condenar el salafismo o el fundamentalismo», precisa Khalil. La ley francesa le parece «equilibrada» porque «no es anti – islámica, prohíbe a todos ir con la cara tapada». La ley multa a quien se tape con 150 euros, y a quien fuerce a alguien a usarlo, con 30.000 euros y un año de cárcel.
 

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