Cinco nuevos cultos surgen en Vitoria en sólo tres años
El Correo, , 16-07-2010Un abanico de cultos que hasta hace poco parecía exclusivo de grandes ciudades se abre ahora en Vitoria. Y es que, al margen de la mayoritaria religión católica, han surgido en los últimos años nuevas formas de rezar.
EL CORREO ha escrutado la ciudad y se ha encontrado con hasta diez ritos religiosos diferentes y con nueve nuevos templos. Ortodoxos rusos, georgianos y rumanos, budistas, bautistas, pentecostales, mormones, musulmanes, ucranianos grecocatólicos, adventistas y testigos de Jehová. Ahí es nada.
Muchos de estos grupos llevan décadas en la capital alavesa. Son los mormones, algunas familias evangelistas, musulmanes y Testigos de Jehová. Otros, sin embargo, han nacido en el último lustro, como los ortodoxos rusos, rumanos y georgianos; los adventistas; pentecostales de Ghana y otras familias evangelistas; así como ucranianos del rito greco católico. Pero en lo que parecen coincidir la gran mayoría de credos es en que el buen contexto económico – hasta la avenida de la omnipresente crisis – , acercó a miles de inmigrantes a la ciudad alavesa y estos han llenado los templos. Nueve de ellos levantados en los últimos cinco años.
«Somos más de 300 miembros. La llegada de tantos extranjeros, la mayoría de Sudamérica y África, nos hace aumentar un 7% al año el número de fieles», explica José Antonio Arana, uno de los pastores más veterano de la iglesia de los Mormones. En su opinión, como en la de la mayoría de pastores y religiosos consultados, la actual coyuntura económica está empujando a mucha gente hacia las iglesias. «Como se suele decir uno se acuerda de Santa Bárbara cuando truena. La gente, cuando está en situaciones complicadas, se acuerda más de Dios», apunta Germán del Blanco, el presidente de esta comunidad que lleva en la capital alavesa desde finales de los setenta.
Otro grupo que cada día es más numeroso es el que aglutina el protestantismo con más de 2.000 miembros. Así, dentro de este conjunto existen has quince ramas diferentes. Todas con el evangelio como referente dogmático. «En los últimos cuatro años el protestantismo se ha multiplicado por tres en Vitoria. No es tanto por la crisis económica, como por la falta de valores en el mundo actual. Vitoria puede presumir de ser una de las ciudades con mejor calidad de vida de Europa, y aun así la gente se siente vacía. No es una cuestión de dinero», defiende en exclusiva Julio Reyes, pastor de la Iglesia Bautista de Vitoria. En lo que sí parece coincidir con el resto es en que la llegada de inmigrantes ha sido un revulsivo. Los bautistas superan los trescientos y estrenaron nueva sede hace cinco años en la calle Artapadura. Otras familias protestantes con importante presencia en la ciudad son los pentecostales y Remar. Ambas con cerca de los dos centenares de fieles. «Nuestra forma de culto es muy diferente a la de los católicos. Nosotros somos muy ruidosos. Cantamos y alabamos en alto. Es nuestra manera de expresar la espiritualidad», suscribe Aitor Vergara, secretario de la iglesia evangélica pentecostal. Orden que cuentan con un nuevo templo para cientos de asistentes en la calle San Miguel de Atxa.
Otra rama a destacar dentro de los evangelistas es la de Cuerpo de Cristo. Conocida por su obra social Remar. Precisamente esta organización nació en Vitoria en 1982. En concreto, en Mendiola. Miguel Díez, ex gerente de la Clínica Álava, fue su creador. La fundó después de sufrir un problema de ludopatía con el póquer y verse ayudado por los pentecostales. Desde entonces han sido muchos los progresos de esta congregación. Radio, televisión, rastros, servicios de albañilería ayudan a su financiación.
Entre los evangelistas hay también iglesias nuevas. Es el caso de los maranathistas, en la calle Guatemala. Estos abrieron sus puertas en 2007. Y la mayoría son ecuatorianos y brasileños. Cerca de aquí, en la parroquia de El Pilar, los cristianos pentecostales de Ghana realizan sus celebraciones. «Se les cede uno de los salones. Me parece que es una buena manera de ayudarles. Máxime teniendo en cuenta la situación en la que suelen estar», apunta el cura de la parroquia, José Manuel Ochoa de Aspuru. Así, los viernes, sábados y domingos, medio centenar de cristianos de Pentecostés de origen centro africano se reúne allí. «Empezamos unos pocos en el 2003 y el grupo ha ido aumentando año a año. La mayoría somos de Ghana, pero también hay miembros de Kenia y Nigeria», explica el pastor Aucustos. La misa se ofrece en dos idiomas. En inglés y en akan, una lengua de origen ghanés.
Budistas vitorianos
Otra de las creencias que ha llegado a la capital en los últimos tres años es la de los adventistas. En concreto los del Séptimo Cielo, en El Pilar. Ésta es una denominación cristiana distinguida por su observancia del sábado, como el día de reposo (Shabbath), y por su énfasis en la inminente segunda venida de Jesucristo. Es el octavo mayor organismo internacional cristiano.
Además, y aunque pueda parecer un tanto peculiar, Vitoria también cuenta con casi una treintena de seguidores budistas. «El grupo comenzó a andar en 1983. Desde entonces ha evolucionado mucho. Todos los miembros son de Vitoria. En Francia a estos grupos se les ha unido mucha gente de origen oriental. Aquí no. Pese a haber mucha gente de China quizás aún no estén lo suficientemente integrados», suscribe Begoña Agiriano, una de las fundadoras. «A mí como a la mayoría de los vitorianos me educaron en la doctrina cristiana católica. Sufrí una gran decepción y luego fui atea durante muchos años. Cuando conocí el budismo me pareció una buena manera de espiritualidad. Se trata de una religión que no impone miedos como el diablo o el infierno», sugiere.
No obstante, no se puede hablar de cultos no católicos sin mencionar a los seguidores de Alá. En Vitoria son más de 8.000 los ciudadanos empadronados que siguen la doctrina del Islam. Una religión que toma cuerpo alrededor de las siete mezquitas diseminadas por la ciudad. La mayoría, en el Casco Histórico, donde ‘Suna’ y ‘Atakua’, en Vicente Paúl, concentran a gran parte de estos fieles. ‘Faizane Madina’, en Tenerías, es una de las últimas levantadas en la capital. Sus asistentes superan los dos centenares los viernes, el día en que más gente acude a rezar. Estos son en la mayoría de origen paquistaní, por lo que las misas se realizan en ese idioma. Hasta hace dos años el numero de fieles fue paulatinamente en aumento. Sin embargo, la crisis parece actuar a la inversa. «Desde hace un año y medio mucha gente está volviéndose a sus países de origen. Aquí si no tienes trabajo, la vida es mucho mas cara», sostiene Mohamed, un joven marroquí.
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