aterrizaron ayer en barajas

Los presos cubanos desterrados tendrán ayuda del Gobierno para vivir en España

Los prisioneros liberados por el régimen castrista afirman que seguirán desde el exilio la lucha «por la libertad» de su país

El Correo, A. MONTILLA MADRID., 14-07-2010

De la ‘Primavera Negra’ al verano de la esperanza. De la prisión a la libertad, aunque en el exilio. Siete de los 72 presos de conciencia cubanos encarcelados en 2003, acusados de traición por el Gobierno de Fidel Castro, aterrizaron ayer en Barajas. Llegaron cargados de ilusiones e incertidumbres, pero sin perder su anhelo por lograr nuevos pasos «hacia el cambio» en su país, que debe empezar con la «libertad» para todos los cubanos.
Así lo explicó Julio César Gálvez, uno de los liberados en nombre del resto de sus compañeros Omar Ruiz Hernández, Antonio Vilarreal Acosta, José Luis García Paneque, Ricardo González Alfonso, Lester González Pentón y Pablo Pacheco, en una multitudinaria rueda de prensa en la que afirmaron que su expatriación es una «continuación de su lucha».
Este grupo, que inició su periplo en compañía de sus familiares más directos, ha vivido 72 horas frenéticas. El lunes abandonaron el presidio donde han pasado siete años recluidos y fueron trasladados hasta el aeropuerto, donde funcionarios del Consulado de España expidieron la documentación necesaria para poder ingresar con todos los requisitos cumplidos en territorio español. Una liberación que se produjo a raíz de las negociaciones emprendidas por la Iglesia cubana y respaldadas por Miguel Ángel Moratinos.
El ministro de Asuntos Exteriores anunció que otros tres presos, acompañados por sus familias, llegarán hoy y un cuarto mañana. Moratinos tiene la promesa del presidente Raúl Castro de que en próximas fechas se completará la excarcelación del resto del ‘Grupo de los 72’.
Cinco de estos presos se niegan a viajar al extranjero a cambio de su liberación alegando que rechazan la idea de abandonar Cuba porque no quieren ser «desterrados», postura que algunos de ellos ha trasladado al arzobispo de La Habana, el cardenal Jaime Ortega, y a algunas organizaciones de oposición en la isla.
El contingente que ya está en Madrid hizo una mención especial al «martirologio de Orlando Zapata fallecido tras ayunar 86 días en prisión , la demanda de Guillermo Fariñas por 135 días de huelga de hambre» y «la fe y la resistencia inquebrantable de las Damas de Blanco y el exilio cubano». Los presos cubanos desterrados contarán con ayuda económica del Gobierno español y de tres ONG, Cruz Roja, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado y Accem, para poder establecerse en nuestro país. Recibirán 700 euros al mes de ayuda para vivienda y hasta que no la encuentren residirán en centros de acogida con 50 euros mensuales para la manutención que serán aportados para Cruz Roja.
El secretario de Estado para Iberoamérica, Juan Pablo de Laiglesia, que compareció junto a los liberados, confirmó que les otorgará una «protección subsidiaria» por parte del Gobierno español, que trabajará para «facilitar su plena integración en la sociedad española».
No todos podrán quedarse en Madrid. Sí pasarán dos o tres días en un hostal de la capital y luego serán trasladados provisionalmente a centros de acogida de la Cruz Roja en distintos puntos de España.
Diversas reacciones
Tanto los excarcelados como sus familiares podrán obtener el permiso de trabajo y residencia en España. Los presos liberados no serán asilados políticos, por lo que podrían regresar a la isla si el régimen les autorizara a ello. Sus familiares pueden entrar y salir de Cuba libremente, según informaron fuentes diplomáticas.
Un éxodo que ha provocado diversas reacciones políticas en España. La presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, apostilló que la puesta en libertad que «quiere vender como un gesto» el régimen cubano, no es sino cambiarles «la pena de cárcel por la de destierro», y «justo lo contrario» de lo que defiende el ministro de Exteriores Moratinos.

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