«Es una lección para que no vuelva a pasar»
El Correo, , 09-07-2010«Él seguirá su vida en la cárcel y yo en una silla de ruedas». Así de natural se mostró Miwa Buene al hablar de la sentencia que ha recibido su agresor. Un solo golpe fue suficiente para lastrar el futuro de este ciudadano congoleño. Ocurrió un sábado de febrero de 2007, a la salida de un bar de copas de Alcalá de Henares, cuando un hombre al que no conocía – Roberto Alonso – se acercó hasta él para pedirle tabaco y fuego. Al decirle que no tenía, le propinó un brutal golpe en el lado izquierdo de la cara, con el que le rompió tres vértebras del cuello. Todo ello mientras profería insultos racistas.
Han hecho falta más de tres años para que el agredido pudiera escuchar el fallo que llevará diez años a la cárcel a su atacante. «Debe ser una lección para que no vuelva a ocurrir», manifestó en la rueda de prensa que ofreció ayer. Acudió a la misma flanqueado por su mujer y por el presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra. Buene dijo no sentir rencor hacia su agresor, aunque reconoció que no le habría concedido el perdón si éste se lo hubiera pedido durante el juicio. Cosa que tampoco ocurrió. «Yo lo esperaba. Es una forma de negar lo que ha hecho», declaró. No descartó, sin embargo, conceder su indulgencia a su atacante una vez cumpla su condena y demuestre que se arrepiente.
Desde el punto de vista de Ibarra, dejar tetrapléjica a una persona es la «peor condena». El presidente del Movimiento contra la Intolerancia adelantó que no recurrirán la sentencia aunque se haya rebajado su petición de cárcel en dos años. Juzgó «suficiente» que el dictamen explique que la agresión tuvo el agravante racista y de alevosía y que recoja una gran «pedagogía social».
«Puto negro, puto mono»
La resolución considera acreditado que «la única razón» de la agresión fue que la víctima «era una persona de raza negra africana y emigrante en España». El tribunal estimó que Roberto Alonso profirió frases contra Miwa como «puto negro, puto mono, tu sitio no está en este país» o «tu sitio es el jardín zoológico con tus compañeros».
La Audiencia Provincial de Madrid explicó que la pena impuesta al agresor es un «castigo individualizado» que debe ser «una oportunidad para que modifique la agresividad y la falta de humanidad que le ha llevado a cometer un daño tan grave a una persona inocente».
Ahora Buene se enfrenta a su futuro con nuevas esperanzas en los planos profesional y médico. En septiembre, dará conferencias como activista en la lucha contra la intolerancia y en los próximos meses se someterá a un tratamiento experimental de hormonas de crecimiento para la recuperación de la médula dañada en el Hospital de Parapléjicos de Toledo. Su mujer, sin embargo, mostró su preocupación y habló de las dificultades económicas que están pasando para sacar adelante a sus dos hijos menores. Todo ello, después de que el agresor se haya declarado insolvente para pagar la indemnización de un millón y medio de euros impuesta por la Audiencia de Madrid.
Miwa Buene quedó tetrapléjico hace tres años al fracturarle tres vértebras Roberto Alonso. :: EFE
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