Adiós a la 'embajada'

Los usuarios de Heldu imploran a la Administración que reconsidere su decisión y no cierre el servicio. "Que no nos dejen solos", suplica el nicaragüense Orozco.

Diario de noticias de Gipuzkoa, J.N., 08-07-2010

Tras el mostrador por el que no han dejado de pasar inmigrantes en situación irregular durante los últimos siete años, se apilan un sinfín de presentes. Son regalos y obsequios de tantas personas anónimas de medio mundo que en su día, recién llegados de sus largas travesías, se decidieron a subir por las escaleras del servicio de atención jurídico – social de Donostia, cruzando los dedos sin saber muy bien lo que se iban a encontrar. Las asistentas sociales les decían que allí, en aquello que llamaban Heldu, encontrarían una solución a sus problemas. Las caras de desconcierto, cuando no de temor, eran la fotografía habitual al llegar al mostrador, hasta que los gestos acababan por relajarse tras comprobar el inestimable apoyo que por fin se les brindaba.

No es mera retórica. “Mira esto”, señalaba ayer con decisión la administrativa Ana Vázquez, tan molesta como apenada por la inminencia del cierre. En su mano derecha portaba la mujer una placa del Ayuntamiento de Zarautz, que reconoce la enorme labor desarrollada por este servicio a favor de los inmigrantes. Toda una paradoja. Heldu no ha dejado de cosechar parabienes de un sinfín de entidades sociales algo que, visto lo visto, de poco ha servido para mantener vivo el servicio. Las oficinas en Donostia eran ayer un cálido escenario pródigo en abrazos y gestos cariñosos. La fría burocracia, siempre tan impersonal, que acaba convirtiendo a las personas en un número más, no parece tener cabida en este local. Los usuarios hablaban ayer con enorme gratitud de Heldu. “Ésta era nuestra embajada, por favor, que no la cierren”, confesaba el nicaragüense Fernando Orozco, de 48 años, con la pena impresa en su mirada.

Tramitaciones

En punto muerto

En febrero del año pasado acudió por vez primera a solicitar el permiso de residencia y trabajo de su mujer, que había cumplido los tres años de estancia en Gipuzkoa. La tramitación ha sido engorrosa hasta el desespero. Ha tenido que solicitar los antecedentes penales de su mujer en Nicaragua y otros tantos papeles, todo ello, dice, para que quede ahora en punto muerto, sin saber muy bien qué hacer. “El cierre nos ha cogido a todos por sorpresa, y su tramitación se ha quedado ahora en la mitad”, lamentaba la administrativa Vázquez. “Nos han dicho que esto se cierra, pero que no nos preocupemos porque a partir de ahora se encargará de la tramitación la asistencia social del Ayuntamiento de Donostia”, decía Orozco, haciendo de correa de transmisión de la Administración, aunque sin acabar de tenerlas todas consigo.

Lo curioso del asunto es que, hasta ayer, los Servicios Sociales de los Ayuntamientos continuaban sin tener una confirmación oficial del cierre de Heldu y, por ello, de la nueva reorganización que se presupone. Según ha podido saber este periódico, buena parte de los consistorios no sólo no comulgan con esta decisión, sino que abogan incluso por que se amplíe la cobertura del servicio jurídico en los próximos años. “Por favor, que no se cierre, porque estas personas nos han dado un apoyo impresionante. Mucho me temo que esto va a ser un caos porque los ayuntamientos se van a haber obligado a llevar toda la parte social, y además la económica de cada reclamación, un trabajo que se hacía aquí a la perfección”, aseguraba Orozco.

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