El saldo migratorio suma 2.479 personas gracias a los extranjeros

Sólo Valladolid, León, Soria y Zamora acabaron 2009 con un saldo positivo

ABC, I. JIMENO / VALLADOLID, 01-07-2010

Pese al freno al movimiento de gente que ha supuesto la crisis, la llegada personas de otros países permitió a Castilla y León cerrar 2009 con un saldo migratorio positivo de 2.479 personas, según se desprende de la Estadística de variaciones residenciales publicada ayer por el INE. Un informe que pone de manifiesto que los extranjeros siguen tirando aún de la demografía en la Comunidad, aunque ya en menor medida. Y es que fue la afluencia de foráneos la que permitió sumar ese dato positivo, pues si desde la región hacia el extranjero salieron 10.068 personas, desde más allá de las fronteras nacionales arribaron 15.544, lo que arroja un saldo positivo 5.476. Sin embargo, dista mucho del dato del año anterior, cuando el saldo migratorio global se elevó hasta las 13.115 personas, en buena parte gracias al parcial de migraciones exteriores (17.963).
Aún así, otra vez compensa el movimiento registrado desde Castilla y León hacia otros territorios, donde las cifras se escriben, aunque algo menos, también en números rojos, pues mientras durante el pasado ejercicio, 31.253 personas de otras comunidades eligieron la región como nuevo lugar de residencia, fueron 34.250 las que hicieron la maleta hacia un nuevo domicilio en otros territorios, lo que arroja un saldo migratorio interior negativo de 2.997 habitantes (en 2008 fue de -4.848).
Esta cifra es compensada con la de las personas que cruzaron la frontera para asentarse en la región. De esos que 15.544 que llegaron, la mayoría (14.455) eran extranjeros, aunque también fueron 1.089 los españoles que, a su regreso, procedentes mayoritariamente del entorno de la Unión Europea, especialmente de Francia, eligieron Castilla y León para abrir su casa. Entre los inmigrantes , los más abundantes son los rumanos (1.532), los marroquíes (1.116), los búlgaros (1.025) y los colombianos (728). Y aunque la llegada de extranjeros sigue siendo alta, también fue elevada la cifra de los foráneos que se marcharon al extranjero: 8.742 de los 10.068 que salieron hacia terceros países eran inmigrantes y sólo 1.326 españoles.
Madrid, de ida y vuelta
A la hora de elegir nuevo destino fuera de Castilla y León, la Comunidad de Madrid es el territorio preferido de los españoles. 7.598 personas cambiaron allí su residencia en 2009. Le siguen, aunque a bastante distancia, los focos económicos del País Vasco (2.288) y Cataluña (2.132), sin olvidar la Comunidad Valenciana, hacia donde partieron 1.626 personas. Aún así, los mayores movimientos se producen dentro de la propia comunidad: 42.928 de los 66.152 habitantes de Castilla y León que el año pasado cambiaron de domicilio se quedaron dentro de la región.
Y si Madrid es el principal destino a la hora de elegir casa en otra región, también son mayoría los de este territorio entre quienes llegan a Castilla y León: 8.647. En esta especie de viaje de ida y vuelta, País Vasco (2.151), Cataluña (1.925) y la Comunidad Valenciana (1.662), copan de nuevo los primeros puestos.
Soria gana
En el análisis por provincias, cuatro registraron el pasado ejercicio un saldo global positivo, mientras que cinco anotaron números rojos. Entre las primeras sobresalen Valladolid y León, con 1.178 y 1.176 personas nuevas, respectivamente. Llama la atención el caso de Soria, la provincia menos poblada, según los datos del Instituto Nacional de Estadística, registró un saldo migratorio de 440 personas. También sumó Zamora (191). En el polo opuesto, Segovia, que fue la que más se dejó (330). También perdieron Palencia (122), Ávila (42), Burgos (9) y Salamanca (3).
Donde todas sí anotaron datos positivos fue en los movimientos exteriores, mientras que en los interiores sólo Valladolid (336) y Soria (106) añadieron más personas que llegaron que las que se marcharon.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)