'Feminismo' islámico
El Mundo, , 24-06-2010ESTE PSOE zapateril que padecemos obra auténticos prodigios en lo que a la transmutación de los conceptos se refiere. Así, lo de que «bajar los impuestos es de izquierdas» se ha trasformado en «que los ricos paguen más», con la correspondiente vuelta de tuerca al mordisco que sufren las rentas del trabajo en las comunidades que gobiernan. Del «vamos a salir de la crisis con políticas sociales que incrementen el déficit» hemos pasado a congelar las pensiones y sajar a los funcionaros, porque «es la hora de la austeridad». Y suma y sigue. Como todo es relativo y sujeto a la conveniencia del momento, lo mismo da ocho, que 80, que 800 o que un octavo. La cosa es resistir aun a costa de dar bandazos, que en algunos casos, como el de la negativa del Grupo Socialista a respaldar la iniciativa popular de prohibir el burka y el niqab, rayan el insulto al intelecto del respetable.
¿Dónde está Bibiana Aído, paladina de la igualdad llevada hasta el extremo del ridículo? ¿Cómo puede decir Leire Pajín que no admite lecciones en ese terreno, cuando su partido está amparando con su mayoría parlamentaria la forma más abyecta de discriminación y violencia que puede sufrir una mujer? ¿Qué piensan hacer ante este vergonzoso lavado de manos las abajofirmantes habituales del feminismo oficial? Dormir y callar, como la Ratita Presumida, mientras el feminista rojo que habita la Moncloa convive feliz con sus contradicciones.
Comprendo que al Campeón de la Alianza de Civilizaciones le resulte incómodo enfrentarse a esas infames señas de identidad musulmanas, que subrayan de la manera más elocuente la consideración que merecen las féminas a la religión del Profeta. Ya sé que su origen nada tiene que ver con el islam, pero lo cierto es que hoy en día quienes las usan y/o las imponen son seguidora/es de ese credo tan civilizado, que otorga a la mujer una inteligencia sensiblemente inferior a la del hombre, motivo por el cual su testimonio en un proceso judicial vale la mitad que el de un varón, su herencia alcanza asimismo el 50% de la de sus hermanos, pueden ser repudiadas pero no repudiar, y constituyen un campo labrado para satisfacer los deseos sexuales de sus esposos, únicamente de sus señores y dueños, siempre que estos soliciten sus servicios. De ahí que deban ir tapadas como momias vivientes, no vaya a ser que enciendan la lujuria de algún otro pobre incauto víctima de su reclamo maligno…
¿Y este PSOE se gasta nuestro dinero en un Ministerio de Igualdad? ¡Qué sarcasmo!
(Puede haber caducado)