El derrumbe del techo de un edificio por las lluvias provoca el desalojo de varias familias
Las Provincias, , 16-06-2010El agua acumulada en la terraza de un bloque de pisos por la intensa lluvia caída sobre Bigastro en la noche del lunes provocó que el techo de un edificio cediese sobre los pisos de abajo, sin tener que lamentar daños personales.
Los hechos ocurrieron cuando en la finca número 59 de la céntrica calle Purísima los ocupantes de este bloque se percataron sobre las 21.30 horas, de que el techo cedió, a causa de la filtración de agua por la intensidad de las precipitaciones. Entonces una parte de la terraza cayó sobre la cuarta planta del edificio, que se desplomó, a su vez, sobre el tercer piso, sin tener ocasionar daños, más allá de los materiales. El inmueble antiguo, ya que data de los años sesenta, consta de cuatro plantas y ocho viviendas, y la suerte fue que el tercer piso que sufrió el desplome se encontraba deshabitado, como reconoce el alcalde bigastrense Raúl Valerio Medina.
Según relata el propio alcalde, que estuvo al frente de los efectivos de bomberos, Policía Local, Cruz Roja y Guardia Civil que se personaron en el lugar de los hechos, fueron los vecinos de una de las viviendas de la cuarta planta los que alertaron a la Policía Local, después de oír «unos crujidos y observar que comenzaba a caer agua por el salón», lo que provocó que todos los habitantes del inmueble fueran desalojados.
Medina relata que fue Cruz Roja la entidad que en torno a las 23.00 horas activó el equipo de respuesta inmediata en emergencias (Eire) como albergue provisional en el centro social integrado, que fue el lugar previsto para alojar a un total de 15 personas. Al final el dispositivo sirvió para cuatro familias, inmigrantes magrebíes en su mayoría, ya que el resto pudo pasar la noche en casa de familiares o amigos.
El alcalde, que también lleva la delegación de Urbanismo explicó que por el momento, el edificio permanece precintado, a la espera de que se realice el informe técnico por parte del Ayuntamiento, pero en una primera inspección ocular éstos apuntaron a que seguirá cerrado, sin acceso para ninguno de los inquilinos, más si cabe cuando en la mañana de ayer otra gran tromba de agua cayó sobre el municipio.
Otra de las cuestiones en las que quiso incidir el máximo responsable municipal es que la decisión última la tendrán tanto la arquitecto municipal como la decisión que tomen los responsables del dispositivo de seguridad. Asimismo el munícipe explicó que en el Ayuntamiento no constaba ninguna queja respecto a daños estructurales de la finca afectada.
De la misma manera, Medina indicó que la administración local se ha volcado en la medida de sus posibilidades con las familias afectadas en unos momentos en los que todavía no se tiene claro cuándo podrán entrar a recoger sus pertenencias y efectos personales como documentación.
«Coger lo justo y a la calle»
Algunos de los afectados todavía tenían cara de susto ayer por la mañana, tras pasar la noche alojados de forma provisional en las dependencias del centro social. A la salida de una reunión informativa mantenida con el alcalde Medina y técnicos de Urbanismo explicaron que «la suerte que tuvieron es que oímos el ruido y pudimos estar alerta», afirma Rahib, un vecino de origen magrebí, que explica que «el susto fue tremendo» y les dio tiempo a avisar a la Policía y coger algunas pertenencias personales, algo de ropa «y las cosas de los niños pequeños», relató mientras una mujer árabe daba el biberón a su bebé.
En circunstancias similares se encuentra Mari Carmen Córdoba, que es propietaria de la carnicería que hay en los bajos del vetusto edificio ahora sellado por orden policial. Recuerda que fue la policía quien se acercó hasta su domicilio para explicarle la situación y se pregunta cuándo podrá entrar a su negocio «para poder salvar el género que está dentro».
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