«Mi padre me dijo: 'Si hace falta, córtate las venas pero no vuelvas'»
El Mundo, , 13-06-2010Arash Etesami (35 años) tiene acento castizo. Tanto que, cuando estudiaba en la Politécnica de Madrid, los profesores le decían:
- ¿Y ese nombre que tienes?
- Es persa.
- Otro de padres hippies…
- No, no, es que soy iraní.
En realidad, Arash posee la nacionalidad española desde hace tiempo. La consiguió por ser refugiado político. A España llegó en 1987, con 13 años, huyendo de la guerra en Irán. Su destino era EEUU pero se quedó en el camino. Llevaba un pasaporte falsificado en el que ponía que había nacido en Montreal y los policías de Barajas le pillaron en seguida, porque no sabía ni pizca de francés.
«Llamé a mi padre y me dijo: ’Hijo, si hace falta, córtate las venas para que te lleven a un hospital y puedas salir del aeropuerto. Pero, por favor, no vuelvas». Al padre de Arash, que era general, le hubieran formado un consejo de guerra si se hubiera sabido que sacó a su hijo del país mientras enviaba a otros a la guerra.
Así que Arash se puso en huelga de hambre. Dos veces trataron de deportar a Arash y dos veces se salvó de milagro. Acabó acogido por los padres mercedarios.
Se empeñó en estudiar y se sacó una ingeniería malviviendo con becas y durmiendo en pisos compartidos sin calefacción. «He pasado hambre y frío para acabar la carrera», confiesa.
Trabaja en ACS Dragados pero le acaban de fichar como directivo del departamento internacional de una de las 10 constructoras más importantes de España. «La mía es una historia de éxito», reconoce. «Pero, claro, mis 13 años no eran los 13 años de un niño normal».
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