OLGA R. SANMARTÍN / Madrid
Infancia perdida, futuro en España
Dos ex menores a los que se les concedió asilo cuentan cómo rehicieron su vida tras pasar por infinidad de calamidades / Sólo el 2% de los niños pide protección
El Mundo, , 13-06-2010Vinieron a España huyendo de la guerra cuando eran unos críos. Maduraron de golpe y aprendieron a vivir sin familia, sin lengua, sin dinero, sin amigos. El iraní ahora español Arash Etesami y el angoleño Joao D. a punto de conseguir la nacionalidad obtuvieron bajo el paraguas del asilo los papeles y la posibilidad de trabajar y de tener estudios. No han podido reconstruir sus infancias rotas, pero han encontrado, al menos, algo por lo que luchar en el futuro.
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) ha expresado esta semana su «preocupación» por que «a España llegan muchos menores extranjeros no acompañados» se calcula que hay unos 5.000 y, a cambio, estos niños realizan «muy pocas solicitudes de asilo»: apenas 19 el año pasado. Es decir, poco más del 2% de los menores pide protección. «No es que el Acnur quiera que haya más solicitudes de asilo», aclara Margarita de la Rasilla, abogada del Alto Comisionado. «Lo que nos preocupa es que haya niños susceptibles de ostentar esta condición y que no lo pidan por desconocimiento o porque no les informan». El estudio Aproximación a la protección internacional de los menores no acompañados en España, que se presentó el pasado jueves en un congreso sobre niños refugiados en el que participaron el Acnur, Cear y otros organismos, denuncia, en este sentido, que el asilo «queda exclusivamente en manos de los sistemas de protección de las comunidades autónomas, que no siempre» lo «conocen, valoran, informan y promueven». Y añade: «La administración central no ha introducido medidas correctoras que eviten que un menor pueda quedar excluido».
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