El declive del hombre blanco
El debate migratorio topa con la demografía: las minorías serán mayoría
La Vanguardia, , 13-06-2010MARC BASSETS – Washington. Corresponsal
AUGE HISPANO En el 2009, el 49% de los nacidos en EE. UU. pertenecía a minorías
OCASO ‘WASP’ Por primera vez, en el Tribunal Supremo no habrá ningún miembro protestante
“Este mundo ya no es blanco, y nunca más será blanco”, escribió el novelista James Baldwin en un ensayo publicado en 1955. La cita figura en El puente,del periodista David Remnick, un libro que, además de ser la biografía más completa sobre Barack Obama, traza el retrato de un país cada vez más diverso y mestizo como el presidente, hijo de una blanca de Kansas y un negro de Kenia.
Con el trasfondo del debate sobre la inmigración y la adopción de una ley más restrictiva en el estado de Arizona, la reflexión de Baldwin – y la biografía de estadounidenses como Obama-adquiere un relieve especial. La renovada retórica contra la inmigración choca contra una realidad: en las próximas décadas, los blancos dejarán de ser mayoría en Estados Unidos.
A esta previsión se suma otro hecho. Si el Senado confirma a Elena Kagan, nominada por Obama, como juez del Tribunal Supremo, por primera vez no habrá protestantes en esta institución. Kagan, que es judía, sustituye al protestante John Paul Stevens.
“La señora Kagan está ayudando a barrer uno de los últimos vestigios de un grupo que gobernó la política, el dinero y la cultura americana durante buena parte de la historia nacional”, ha escrito el periodista Robert Frank, que ve en el nombramiento el ocaso de los WASP,las iniciales inglesas de protestantes blancos y anglosajones.
En este contexto, iniciativas como la ley de Arizona o la emergencia del Tea Party, el movimiento conservador formado en gran parte por hombres blancos mayores de 45 años, aparecen como una reacción defensiva, a la desesperada, de una mayoría a punto de convertirse en minoría: el canto del cisne de un país cada vez menos blanco, obligado a revisar la imagen que tiene de sí mismo.
La demografía es tozuda. En el 2009, un 49% de los nacidos ese año en Estados Unidos pertenecía a minorías, según datos del censo publicados esta semana. En el 2011 podría haber más nacimientos entre las minorías – sobre todo hispanos-que entre los blancos no hispanos. En estados como California, Texas o Arizona, las minorías ya son mayoría entre los menores de 15 años.
Lo llamativo, como subraya el demógrafo William Frey, es que “en los últimos el crecimiento de la población hispana se debe a la fertilidad, no a la inmigración”. “Hay que tener en cuenta que la alta fertilidad de los hispanos en EE. UU. no es sólo por la tasa de fertilidad. También tiene que ver con la edad: hay más personas en edad de tener hijos”, dice.
El debate sobre la inmigración es generacional. Frey constata la existencia de una “brecha generacional y cultural”. Arizona es el ejemplo extremo: en Phoenix, la capital, los blancos representan el 85% de la población jubilada, pero sólo el 44% de la infantil.
“Muchas personas que crecieron en este país en los años 50 o 60 no vieron demasiada inmigración, no vieron personas distintas, en términos de la lengua y las costumbres. Es natural temer el cambio – dice Frey-.El hecho de que muchos de los más jóvenes son hijos de los nuevos inmigrantes o inmigrantes significa que en el futuro serán más abiertos”.
Los cambios transforman a la elite. En una entrevista en el 2008, dos años antes de morir, el novelista Louis Auchincloss, uno de los últimos ejemplares de la aristocracia blanca y protestante, declaraba: “La gente que tenía dinero cuando yo era joven sigue teniéndolo. Pero el dinero se ha extendido y, mientras antes disfrutaban de una especie de monopolio, ahora son una minoría”.
El porcentaje de protestantes en el Congreso ha pasado de un 74% en 1961 a un 55% ahora. La llegada de la primera hispana en el Supremo refleja esta evolución. El declive de los WASPenWall Street, también. En el 2010, Rockefeller – emblema añejo del establishment-es un apellido más.
LEA EL ´DIARIO DE WASHINGTON´ DEL CORRESPONSAL EN www. lavanguardia. es(Puede haber caducado)