Reabre el centro de internamiento para 'sin papeles'

La Verdad, A. NEGRE, 11-06-2010

Un policía nacional mostrando ayer una de las celdas al delegado del Gobierno, Rafael González Tovar, y al jefe superior del Cuerpo Nacional de Policía, Carlos Llorente.:: ISRAEL SÁNCHEZ/ AGM

Los ‘sin papeles’ que sean interceptados, a partir de ahora, alcanzando la costa murciana a bordo de una patera ya no tendrán que ser trasladados a otra comunidad. Desde ayer, estos inmigrantes – y otros tantos con antecedentes penales – esperarán su expulsión en la Región, concretamente en el centro de internamiento de extranjeros (CIE) de Sangonera La Verde. Estas instalaciones, que cuentan con 148 plazas, se reabrieron ayer tras dos años de vaivenes, dilatados, principalmente, por la quiebra de la empresa adjudicataria de la obra.

El anterior CIE fue clausurado en junio de 2008 «porque no reunía unas condiciones dignas», tal y como recordó ayer el delegado del Gobierno, Rafael González Tovar, que, en la puesta en funcionamiento del centro, contó con la compañía del jefe superior de Policía, Carlos Llorente; el director de la prisión, Francisco Marín; el coronel de la Guardia Civil, Benjamín Martín Mora; el decano del Colegio de Abogados de Cartagena, José Muelas, y representantes del centro de extranjería y del Foro de la Inmigración. «La diferencia con el otro centro es abismal», recordó el delegado. «Hemos querido unas instalaciones dignas para los internos y para los policías que desempeñan aquí su trabajo».

Estas nuevas instalaciones cuentan con tres módulos diferenciados. El más amplio, con 84 plazas, es el masculino. El módulo de mujeres tiene 54 plazas y el de familias, 10. Todos ellos cuentan con varias celdas con capacidad para cinco personas. El baño es compartido entre todos los internos del módulo y cada área está provista, además, de un patio propio y una sala de recreo.

También se dispone de un locutorio con seis plazas, una de ellas destinada a entrevistas con abogados, y el resto para entrevistas con familiares. Para la comunicación con estos últimos hay establecido un horario de tarde todos los días, así como seis cabinas telefónicas de uso libre.

El CIE también cuenta con un comedor común, en el que los internos recibirán alimentación que atienda a sus propias convicciones religiosas y a los criterios médicos. Para velar por la salud de los ‘sin papeles’, el centro contará con asistencia sanitaria permanente prestada por un médico y dos ATS.

A la llegada al centro, los inmigrantes recibirán un folleto informativo en diferentes lenguas y un kit de higiene personal que será renovado semanalmente. Además, podrán recibir el asesoramiento profesional de un trabajador social en plantilla que les ayudará.

Este centro está destinado a acoger, a partir de ahora, a todos los inmigrantes que alcancen la costa a bordo de una patera o a aquellos ‘irregulares’ que tengan antecedentes penales y policiales – siempre que el juez lo estime oportuno – . Hasta ahora, estas personas tenían que ser trasladadas a centros de internamiento de otras comunidades – principalmente los de Almería o Alicante – hasta que se tramitaba la expulsión del país.

El tiempo máximo que los internos podrán permanecer en este centro es, el que estima la ley: 60 días. No obstante, tal y como explicó el delegado, este plazo no se suelen agotar. La media de otros centros del país ronda los 25 días.

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