«La mayoría de los murcianos no son racistas»

La Verdad, J. P. PARRA, 08-06-2010

Patricio Garcés, cónsul de Ecuador. :: VICENTE VICENS / AGM

Patricio Garcés (Ambato, 1963) se despidió ayer del presidente Ramón Luis Valcárcel tras seis años y tres meses como cónsul de Ecuador en Murcia. Mañana será su último día al frente de la misión diplomática en la Región, donde viven 45.000 ecuatorianos. Garcés regresa ahora a su país para pasar un periodo de dos años en el Ministerio de Asuntos Exteriores antes de iniciar una nueva andadura en cualquier lugar del globo. En Murcia le sustituirá Marjorie Ulloa.

- ¿Qué balance hace de estos seis años al frente del consulado en Murcia?

- Hemos vivido etapas cruciales. Por ejemplo la regularización de 2005, que permitió conseguir papeles a casi todos los ecuatorianos que estaban indocumentados. También hemos tenido una serie de primeras veces: entre ellas, la primera vez que los ecuatorianos pudieron votar en el exterior. Hicimos un registro electoral con mucho esfuerzo, y Murcia fue la segunda ciudad en todo el mundo con más ciudadanos ecuatorianos registrados para votar. Incluso por encima de Nueva York, que no llega a 5.000 votantes pese a tener afincados a 700.000 ecuatorianos. Además, hemos recibido la visita de las máximas autoridades del país, empezando por el presidente de la República. Se han dado un serie de circunstancias que han puesto a Murcia en el mapa de Ecuador. Antes, la Región no tenía la importancia estratégica que ahora tiene.

- ¿Y su experiencia personal en la Región? ¿Con qué se queda de todos estos años?

- He podido conocer la calidez de los murcianos. Tengo una serie de amigos entrañables que los llevo en el corazón y estoy seguro irán a visitarnos y constatarán las maravillas que tenemos en el país.

- Llegó hace seis años, con el ‘boom’ económico, y se va en plena crisis. ¿Cómo está afectando a los ciudadanos ecuatorianos la situación económica?

- Ha afectado de manera drástica a los ecuatorianos. No hay que olvidar que uno de los primeros sectores que entraron en crisis fue la construcción. Afortunadamente, la agricultura ha podido absorber parte de esta mano de obra. Ha permitido que el retorno no sea tan dramático como se podría haber pensado inicialmente. También hay que tener en cuenta que los ciudadanos ecuatorianos llevan aquí más de un lustro, están completamente integrados y pese a las dificultades económicas por las que atraviesan confían en que el ciclo pueda revertirse, y en que la prosperidad de la que gozamos en el momento de la llegada pueda volver.

- Hace referencia a los planes de retorno de los gobiernos ecuatoriano y español. Ha regresado menos gente de la prevista.

- Efectivamente el número de gente que ha regresado no es tan alto. La aspiración del gobierno ecuatoriano es que la mayoría del capital humano que vive fuera pueda regresar y aplicar los conocimientos que ha adquirido, con la apertura de nuevas empresas en Ecuador y la reactivación del ciclo económico.

- Ha hecho alusión a la regularización de 2005, pero ahora mucha gente está volviendo a quedarse en situación irregular por la falta de trabajo.

- Hay un número alto de ciudadanos que por el desempleo no han podido renovar su documentación, y son los que lamentablemente han tenido que regresar al país. De todas maneras, hay otros que también han vuelto no porque su situación fuese mala, sino porque habían cumplido un ciclo, estaban más de una década y añoraban volver a su país.

- Algunas voces advierten del aumento del racismo como consecuencia de la crisis.

- Siempre en las crisis económicas se reflejan algunos sentimientos que no son los comunes en época de bonanza. Pero los españoles con los que he podido intercambiar criterios siempre me han dicho lo mismo: conocen a dos o a tres ecuatorianos, los consideran muy afables y los tienen incorporados dentro de su esquema familiar, social y laboral. La mayoría de murcianos no tiene estos sentimientos racistas. Estas conductas son, en todo caso, condenables y rechazables.

- ¿Los ecuatorianos están ahora más o menos integrados que hace seis años, cuando usted llegó?

- La integración es bastante amplia. Los ecuatorianos participan activamente de la vida social y cultural. Esta integración también nos ha permitido que mantengamos las costumbres, tradiciones, nuestra riqueza, que mantengamos ciertos rasgos que también han sido asimilados por la sociedad de acogida.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)