La gestión de la inmigración | La indumentaria en el espacio público

El PSC frena el plan antiburka de su senadora, pero no el debate

El PP se plantea pedir que el Congreso prohíba el velo integral y CiU sugiere que lo haga el Parlament Dirigentes socialistas catalanes y del PSOE creen que la alcaldesa de Cunit da alas a la derecha

El Periodico, FIDEL MASREAL BARCELONA, 03-06-2010

A más de un dirigente del PSC y del PSOE se le atragantó ayer el desayuno al conocer por los medios de comunicación que la senadora y alcaldesa socialista de Cunit, Judith Alberich, pretendía presentar una moción en la Cámara alta pidiendo al Gobierno que restrinja el uso del velo integral. Algo que, en las respuestas más suaves de los dirigentes socialistas consultados, suponía «una escalada que no iba a ninguna parte» y «un grave error».

Pese a que a primera hora de la mañana la alcaldesa aún mantenía sus planes en varias entrevistas radiofónicas, a medida que avanzó el día tanto Alberich como el portavoz del PSC en el Senado, Ramon Aleu, que había aceptado inicialmente la iniciativa, recibieron varias llamadas de dirigentes del PSC no precisamente para aplaudirles. La cúpula de los socialistas catalanes, que también recibió quejas de sus socios de ERC e ICV en el Senado por no discutir antes el asunto, decidió desactivar de inmediato la iniciativa de Alberich poniéndole dos cercas insalvables: que en caso de redactarse será de forma consensuada con los socios de la Entesa, y que no incluirá una petición al Gobierno para que regule el uso del velo integral.

SOCIOS INDIGNADOS / A ERC y a ICV les faltó tiempo para considerar, en palabras del senador ecosocialista Jordi Guillot, un «disparate» generar un debate en el Senado de algo que no es problema ni en Catalunya ni en España, y que como recordó el republicano Carles Bonet va contra las tesis del Gobierno catalán. La responsable de inmigración del PSC, Consol Prados, afirmó en su blog: «En estos momentos tenemos otros temas más urgentes y de más calado». Una manera suave de afirmar lo que la cúpula del PSC considera una salida de tono que conseguirá exactamente lo que pretendía evitar: abrir un debate en el que quienes más cómodos pueden sentirse serán los que defienden tesis más contundentes y restrictivas respecto a la inmigración.

Ayer mismo, el portavoz de inmigración del PP en el Congreso, Rafael Hernando, dejó la puerta abierta a llevar el debate a la Cámara para poner el dedo en la llaga socialista: «En el Gobierno del PSOE existen enormes discrepancias al respecto, ya lo vimos en el debate del hiyab y ahora en el tema del burka. Nosotros nos oponemos al velo integral por razones no solo de seguridad, sino por principios éticos y morales, y los socialistas tienen una cierta complicidad respecto a la comunidad islámica radical que no se entiende».

CDC PIDE LEGISLAR / Y es que la veda del enfrentamiento partidista ya estaba abierta. El secretario general adjunto de CDC, Felip Puig, se mostró partidario de llevar la prohibición del velo integral al Parlament para evitar que cada municipio lo regule individualmente. CiU deberá darse prisa porque también la presidenta del PPC, Alicia Sánchez-Camacho, estudia una iniciativa en la Cámara catalana.

La carrera incluso pareció contagiar a la consellera de Acció Social, Carme Capdevila, de ERC. Pese a que el responsable de inmigración del Gobierno catalán, el también republicano Oriol Amorós, ha sido muy crítico con la carrera prohibicionista, Cap-devila apuntó que en caso de que se concluya que es necesario poner coto legal al niqab, debe ser el Parlament y no el Senado el que lo haga.

EL PSOE, PERPLEJO / Abierto el debate en canal, el PSOE no sale de su asombro, porque a su delicada situación política en Madrid solo le faltaba esta polémica. La portavoz socialista en el Senado, Carmela Silva, avisó de que mociones como la que pretendía Alberich solo «provocarían más ruido y confrontación» favorables al PP. El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, trató de apagar el fuego recordando que el burka «no es hoy, afortunadamente, un gran problema». También el president, José Montilla, reiteró que este no es un tema prioritario, excepto, agregó, «para el consumo del titular».

Titular, palabra clave. Ayer en el PSC y el Govern tripartito se interpretó el movimiento de la alcaldesa de Cunit como un intento de compensar las acusaciones de connivencia con el imán radical del municipio que le lanzó la mediadora cultural de la localidad cuando en enero pasado denunció públicamente haber recibido amenazas del imán.

La alcaldesa usó ayer un escudo tampoco desdeñable: el apoyo, abierto o discreto, que otros ediles socialistas, como la de Mollerussa y el de Sabadell, han expresado a su posición.

El último ingrediente del cóctel es, sin duda, la proximidad de las elecciones. Un dirigente del PSC admitía ayer que la decisión de CiU de pisar el acelerador prohibicionista en Lleida, El Vendrell y Reus ha forzado a los socialistas a mover ficha para no parecer condescendientes con el velo integral. La consigna del PSC a sus alcaldes es que no enciendan más el debate. Habrá que ver si la instrucción es atendida o, como afirma Alberich, pesa más la realidad local que el discurso nacional.

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