Interceptan a 12 'sin papeles' en una patera tras ser vistos por una vecina en Santa Pola

Las Provincias, JOSÉ C. MARTÍNEZ |, 02-06-2010

ALICANTE. Una mujer paseaba ayer por las calas de Santa Pola, hacia las siete y media de la mañana, cuando, para su asombro, avistó en el horizonte una patera en la que viajaba un grupo de inmigrantes ilegales. Los ‘sin papeles’ se disponían a cubrir los últimos metros de una larga travesía en busca del sueño de una vida mejor. Desde que partieron de tierras argelinas, según su propia declaración, habían sorteado todo tipo de obstáculos, incluso la moderna tecnología del Sistema Integral de Vigilancia Exterior (SIVE), pero no contaban con el despliegue preventivo que ya había montado la Guardia Civil ni con que una viandante pudiese dar la voz de alarma.

La llamada al Teléfono de Emergencias 112 precipitó la puesta en marcha de un dispositivo que permitió socorrer y arrestar a doce extranjeros irregulares, según confirmaron distintas fuentes conocedoras del caso consultadas por este periódico. Entre ellos figura una mujer de 28 años, embarazada de tres meses (con ella iba también su marido), y un joven menor de edad, en concreto, de 17 años, según determinó la prueba ósea a la que fue sometido en un centro hospitalario. Un segundo chico mintió sobre su edad, ya que el examen médico efectuado concluyó que ya es adulto.

Alguno de los detenidos manifestó que con ellos viajaba una decimotercera persona, si bien el dispositivo de las fuerzas de seguridad no condujo a ninguna otra localización. Es más, parece poco probable que este extremo fuera cierto. Varios interrogados coincidieron en señalar, en sus testimonios iniciales, que llevaban poco más de dos días de travesía en el mar, unas 28 horas, y que la mayor parte de la singladura la habían cubierto a bordo de un buque nodriza.

Más tarde, supuestamente los depositó en alta mar para terminar el trayecto en una zódiac, de cinco metros de eslora, y equipada con un único motor de 30 caballos, según revela la información recopilada por este periódico. La hipótesis de que una barcaza actúe frente a las costas alicantinas para trasladar a inmigrantes indocumentados no es nueva. En los últimos tres años ha salido a la luz cada vez que ha habido un hallazgo de pateras. Sin embargo, ninguna fuente oficial ha dado crédito a esta versión.

El aviso de la ciudadana al 112, en el que por ahora no está integrada la Guardia Civil, propició que la Policía Local de Santa Pola y la Benemérita desarrollasen la operación de interceptación y rescate de los magrebíes. Su lancha estaba frente a Santa Pola del Este, una zona urbana jalonada de calas muy frecuentada en los meses de verano y en la que también se pueden encontrar, aunque sea en número reducido, residentes de todo el año.

Personal del Servicio Marítimo de la Benemérita rastreó, en busca de otras embarcaciones, el área donde fue localizada la docena de inmigrantes. No había ninguna más. Ese trabajo fue desarrollado muy cerca de donde se encuentra una de las estaciones de vigilancia del SIVE, la del faro de Santa Pola.

El radar de esta torre no detectó la patera, aunque sí fue utilizado para que el servicio montado resultase lo más eficaz posible, según ha podido saber este diario. La cámara que acompaña a este tipo de instalaciones no pudo cumplir con su función, puesto que desde hace meses está colocada en la costa de Orihuela para suplir una unidad averiada en ese punto del sur de la provincia. Supuestamente, esa cámara de Cabo Roig fue llevada a Israel, su país de fabricación, para su reparación, sin que hasta la fecha haya sido devuelta.

Tras su captura, los doce ‘sin papeles’ fueron trasladados al cuartel de la Guardia Civil de Santa Pola. Hasta allí se desplazó un equipo de voluntarios de Cruz Roja para realizar una primera evaluación del estado de salud del grupo y administrar líquidos y comida para combatir la debilidad. Fuentes de esta organización no gubernamental explicaron que, en general, los indocumentados se encontraban bien, aunque apreciaron un caso de deshidratación y dos de hipoglucemia.

El operativo, coordinado por Andrés Chesa, se mantuvo activo hasta las seis de la tarde. En ese intervalo de tiempo se produjo el traslado a un centro de salud de la mujer embarazada, quien después fue conducida al Hospital de Elche para un reconocimiento más exhaustivo. Los médicos comprobaron que, en efecto, está en fase de gestación y que ni ella ni su futuro bebé corrían ningún riesgo.

Completada esta labor asistencial, los adultos quedaron a disposición del Cuerpo Nacional de Policía, competente en materia de extranjería, para iniciar los trámites de expulsión. Un furgón llevó a todos ellos hasta la Comisaría de Elche, desde donde pasarán a disposición judicial.

La de ayer es la primera patera que llega a las costas alicantinas en lo que va de 2010. Y lo hizo dentro de una oleada que horas antes también afectó a Cartagena (dos embarcaciones) y Almería (tres pateras), con más de 60 magrebíes en total.

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