CARTAS AL DIRECTOR

Etnicidades vascas

Diario Vasco, , 30-05-2010

Sorprende el trazo grueso que se utiliza en torno a la supuesta ‘raza vasca’. En Euskadi no es difícil reconocer rostros inequívocamente vascos, ya sean derivados de una genética distinta o de la endogamia por vía geográfica y lingüística. En todo caso, sobra añadir que «raza vasca» sólo puede tomarse como descripción extracientífica de bulto. Ni siquiera la ‘raza negra’ es una descripción científicamente aceptable, porque la raza no es un concepto cerrado y excluyente, sino un patrón de agrupación dentro de múltiples combinaciones de múltiples rasgos. La conexión entre bereberes, iberos, vascos y aquitanos, a los que podrían sumarse lusitanos o tartésicos, goza de argumentos contundentes a su favor. Pero todos esos pueblos se han transformado profundamente, muy al contrario que los vascos, cuya nacionalidad ha pasado a definirse más por su lengua que por su etnia. Utilizar esta conexión vasco-ibérica como argumento de asimilación de la nación vasca dentro de España produce cierto sonrojo. No son nuevas las noticias de presencia ibera o celtíbera en el sur de Euskadi y Navarra. También hubo celtas, pero eso no sirve para descartar rasgos étnicos únicamente vascos. Y usar esto contra la ideología racial de Sabino Arana supone ya un triple salto con tirabuzón. A fin de cuentas, ¿quién es ese irónico «nosotros» que según el lector J.B. «hemos» sido ocupados? Es obvio que si se caracteriza una ‘etnia vasca’ esta sólo se manifestaría en forma cuasi pura en una minoría, pero eso tampoco desautoriza el uso del término, precisamente porque este es inconcreto y genérico. Está feo lo de estar bien informado y utilizarlo para confundir en vez de para divulgar.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)