Europa: una apuesta por el pluralismo cultural
Diario de noticias de Alava, , 28-05-2010DEFINIR cultura no es fácil. Es un término complejo y cambiante sujeto a diferentes interpretaciones. Podríamos definirlo como un conjunto de normas, costumbres, formas de vida y pautas de conducta de personas que forman un grupo, de una colectividad.
Hoy en nuestra sociedad coexisten en un mismo espacio distintas culturas. Nada nuevo bajo el sol. Igual que en otras épocas y lugares. Algunos afirmarán que sí es novedoso el hecho de que convivan bajo una misma administración personas procedentes de no sé cuántas nacionalidades, muchas de ellas con culturas muy diferentes, y que semejante muestra nunca antes en la historia había sido tan rica ni tan variada. Otros quizá reducirán las diferencias resaltando los elementos comunes compartidos frente a las representaciones variadas de otros hechos culturales habida cuenta del innegable manto uniformador del mundo contemporáneo.
Lo que puede ser diferente hoy, y digo puede, es el resultante de la interacción de estas culturas en función de cómo se produzca este acercamiento de unos a otros condicionado por el terreno de juego donde se juegue la partida.
Podemos usar viejas recetas a través de un asimilacionismo más o menos duro, rígido. Esta postura se presenta como la supremacía de la cultura autóctona o mayoritaria, y que en la práctica puede derivar hacia la eliminación progresiva de las otras realidades culturales. Adeptos no les faltan, y muchos de los debates que estamos viendo en Europa son presa de estos planteamientos.
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