Sevilla acaba con el aislamiento de las tumbas de judíos y no católicos

Diario Sur, EFE., 10-05-2010

El Ayuntamiento de Sevilla está derribando un muro del cementerio levantado durante el franquismo para integrar las sepulturas de los «disidentes» del catolicismo y de los judíos con el resto de las tumbas, algo que no ocurrirá con los enterramientos musulmanes porque esta comunidad no lo quiere.

La puerta de entrada de los disidentes, que ahora se llama Paseo de la Libertad y ocupa 2.000 metros cuadrados, no tiene símbolos religiosos y sólo mantiene un reloj de arena con alas como representación de la fugacidad del tiempo.

Allí se enterraban, entre otros, a protestantes, evangelistas, suicidas, a niños sin bautizar o incluso a un cura que dejó el sacerdocio porque se casó y que murió en 1892.

En esa zona, distante pocos metros de la que acoge a las tumbas de personajes famosos como toreros o tonadilleras, no es raro encontrarse sepulturas de franceses, alemanes o incluso de un palestino con una lápida escrita con caracteres árabes y latinos.

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