«Los universitarios en Rumanía saben tres idiomas»

Las Provincias, ANA TORRES | ELCHE., 30-04-2010

Tras finalizar su carrera de Estudios Europeos y Relaciones Internacionales en la Universidad de Babes Bolyai (Rumanía), Vlad Martis tuvo que decidir entre dar comienzo a su trayectoria profesional o formar parte del programa de voluntariado de la Unión Europea, una oportunidad válida para todos los jóvenes de entre 18 y 30 años. Elche se convirtió en su destino y la Concejalía de Juventud en su centro de operaciones. Su llegada supuso un gran avance en lo que a los programas de intercambio lingüístico de la ciudad se refiere, ya que el pasado enero puso en marcha unos cursos de conversación gratuitos que cuentan con múltiples usuarios.

- ¿Qué le empujó a poner en marcha este programa?

- Cuando llegué a Elche me llamó mucho la atención el bajo nivel de inglés de los jóvenes y ciudadanos en general. Por eso fuimos los voluntarios los que propusimos la puesta en marcha de clases de conversación, nos dimos cuenta de que era una carencia importante. La respuesta ha sido magnífica, y en las clases de nivel básico hay lista de espera. Es una actividad pionera en la ciudad.

- ¿Cuántos niveles se imparten?

- Yo me encargo de tres niveles: básico e intermedio en el centro social de Carrús, y avanzado en el de Altabix. Además de aprender el idioma y perfeccionar la pronunciación, es una actividad que potencia la interculturalidad, ya que a las clases asisten personas de diferentes nacionalidades. Los participantes se ven como iguales, funciona como una herramienta de cohesión social.

- ¿Qué teclas habría que apretar para optimizar el aprendizaje?

- Cuesta entender que un país como España, que entró a formar parte de la Unión Europea en 1986, todavía no haya incorporado el inglés como una de las prioridades educativas. Rumanía entró en el 2007, y los universitarios dominan una media de tres idiomas. Una de las ventajas es que no se doblan las películas, y tenemos afinidad por los idiomas. Además de impartir las clases, reparto folletos informativos del voluntariado europeo entre los alumnos de la Universidad Miguel Hernández, y me resulta complicadísimo mantener una conversación en inglés con ellos. Tan sólo una minoría se defiende.

- ¿Qué tipo de personas pueden participar en sus clases?

- El único requisito es tener entre 14 y 35 años. Las clases de nivel avanzado son las que más vacantes presentan, y a la vez son las más interesantes. Suelo llevar artículos de prensa de diarios internacionales para debatir sobre temas polémicos. El último trataba el tema de la anorexia en Estados Unidos, concretamente una nueva ley que se quiere aprobar. Son temas que resultan complejos hasta en español, y por eso se esfuerzan el doble. En ninguno de los cursos imparto clases teóricas, únicamente conversación.

- ¿Recomienda a otros estudiantes el voluntariado europeo?

- Sin dudarlo, sí. Es una gran oportunidad para conocer el funcionamiento de los ayuntamientos y las administraciones en los diferentes países de la Unión. En España hay mucha reticencia a este tipo de proyectos, y sólo reportan ventajas. Dispones de 355 euros mensuales y además corren con los gastos de alquiler. Es una forma de aprender idiomas que se puede realizar en un periodo de entre 6 y 12 meses, sólo una vez en la vida. Ventajas de Europa.

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