Asegura que no se ha respetado su derecho a la libertad religiosa

El padre de Nawja llevará a los tribunales al instituto que la expulsó

La Razón, 29-04-2010

La chica no acudió ayer al centro Gerardo Iglesias, en el que debía haber sido su primer día de clase.

MADRID – Piensan recurrir el caso ante los tribunales. La familia Malha, a la que pertenece la joven madrileña de origen musulmán que ha tenido que cambiar de instituto para poder seguir las clases con su «hiyab» sobre el cabello, va a denunciar a su antiguo instituto (el IES Camilo José Cela) para defender su derecho a la libertad religiosa.
El abogado que representará a Najwa frente al centro educativo que se negó a reformar su reglamento para que ella pudiese utilizar el velo islámico, Iván Jiménez Aybar, considera que la expulsión de la chica es «desproporcionada» y que atenta contra su «dignidad» y su libertad de religión. El letrado, que es profesor de Derecho Eclesiástico en la Universidad Autónoma de Barcelona, declaró a Efe que los motivos argumentados por la dirección del centro para evitar que Nawja utilizase el pañuelo musulmán en el recinto escolar no son sólidos desde el punto de vista jurídico ya que, asegura, no se contrapone ningún derecho fundamental que justifique el recorte del derecho a la educación de la menor.
Por otra parte un portavoz de la familia se quejó de la opción que le ha asignado Educación a la chica (el IES Gerardo Diego de Pozuelo de Alarcón, que sí permite el uso de velo). Mohamed Said Alilech aseguró que la familia tuvo que elegir este centro de forma precipitada tras recibir la negativa del que tenían previsto en primer lugar, el instituto San Juan de la Cruz, que está a 300 metros de distancia de su antiguo instituto, informa Ep. El centro en el que está escolarizada actualmente  Najwa «no entraba dentro de las condiciones, por ejemplo, por la distancia, que se habían planteado», explicó Alilech. La familia, según su portavoz, decidió el cambio de instituto bajo «una presión mediática y política muy grande».


«Cansada y muy presionada»
Ayer martes tendría que haber sido su primer día como alumna en el instituto Gerardo Diego, que sí permite el uso del velo islámico entre sus alumnos, pero Najwa Malha aún no conoce a sus nuevos compañeros de aula. No acudió a clase por una decisión familiar. La chica está «muy cansada y muy presionada»  por todo lo que ha surgido en torno a su caso en los últimos días y sus padres prefieren «que se calme todo un poco» antes de su regreso a las aulas, explicó Mohamed Said Alilech, portavoz de la familia Malha. Desde que saltara a la luz pública su caso, Najwa ha pasado muchos días en casa. En la última semana ha padecido estrés e incluso depresión, según declaró su propio padre en la puerta de su antiguo instituto, el IES Camilo José Cela.

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