En libertad provisional un joven extremista que agredió a otro en el metro de Madrid

Pegar por pegar

El País, SERGIO HEREDIA - Madrid, 28-04-2010

Ambos llevaban tiempo citándose en foros y redes sociales: el agresor se declara “antifascista”
Por desgracia, casos así abundan en los últimos tiempos: de nuevo, el vídeo recoge una agresión indiscriminada en un vagón de metro. Una lluvia vertiginosa de patadas, puñetazos e insultos que dejan muy malparada a la víctima y boquiabierto al resto de los pasajeros. Es la escena que protagoniza Raúl B. A. (19 años), sujeto que se declara antifascista, golpeando sin ton ni son a Aitor (18) mientras el vagón rondaba la estación de Delicias, en Madrid. Una escena con consecuencias: las múltiples lesiones de Aitor, que mes y medio después todavía necesita tratamiento oftalmológico en el ojo derecho; la sensación de impotencia del resto de los pasajeros, que asiste a un episodio inesperado e inquietante; y el proceso que se ha abierto contra Raúl, por ahora en libertad provisional a la espera del juicio ante la Audiencia de Madrid. Tiene montones de pruebas en su contra: le han visto muchos. Y sobre todo, las cámaras del metro.

Casos así abundan, dicen fuentes policiales. En especial, en los últimos tiempos. Se vio en noviembre del 2007, cuando Josué Estébanez apuñaló hasta la muerte a Carlos Palomino en el metro de Madrid. Oen aquellos mismos días, cuando Sergi Xavier M. M. agredió a una menor sudamericana en los Ferrocarrils de la Generalitat (l´Hospitalet). José María Benito, portavoz del Sindicato Unificado de la Policía (SUP), ignora los motivos. “Policialmente, es inexplicable”, apunta. Dice que este tipo de agresiones se producen con mucha frecuencia, sobre todo en las grandes ciudades, y en especial en Madrid y en Barcelona.

“La diferencia es que estos casos se han grabado”, dice.

Serán cosa de la globalización, viene a decir. “Miembros de bandas urbanas que se citan por internet”. No es la primera vez que se cruzan los caminos de Raúl y Aitor. Hace tiempo que agresor y agredido se retan en foros y redes sociales. El primero se declara “antifascista”. El segundo admite su simpatía por la extrema derecha.

El vídeo es elocuente. Son las 21.20 del viernes 12 de marzo y el vagón circula junto a Delicias, cerca de la estación de Atocha: ya viene el fin de semana. Aitor, sentado en un vagón, retira las piernas en el momento en que Raúl avanza frente a él. El agresor viene cargado de adrenalina. Pasa por delante, se le va cargando el puño, suelta su mochila, se da la vuelta y se precipita sobre Aitor. La lluvia es una tormenta. Los pasajeros se apartan. Corren hacia el fondo del vagón. Puñetazos, patadas. Sólo una mano se atreve a tocar a Raúl. “Basta ya”, dice esa mano, mensaje tenue. La agresión se prolonga cerca de diez segundos. Sólo al final aparecen dos sujetos: agentes camuflados que circulan de paisano por la línea. Se lo llevan detenido. “Forman parte del servicio de la comisaría de Centro”, dice Benito.

“Se declaró antifascista”, dicen fuentes policiales que dijo Raúl. También dijo que “cuando veo a un fascista, le pego”. No tenía antecedentes policiales hasta ahora: se ha pasado diez días en prisión, antes de que se le dictase una orden de alejamiento de 500 metros. Aitor dice que la orden no se cumple. “Seguimos coincidiendo en el metro”, cuenta, mientras se declara confundido. “No lo entiendo. En ocasiones, nos habíamos sentado el uno junto al otro en la marquesina y nunca nos habíamos dicho nada”. Internet no dice lo mismo. Las fuentes policiales insisten en que ambos se han citado en múltiples ocasiones en los foros y en las redes sociales.

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