No al velo, sí a la cruz
El Correo, , 28-04-2010Sólo el 28% de los españoles está de acuerdo con la exhibición de símbolos religiosos musulmanes, como el velo islámico, o judíos (la ‘kipá’) en los centros educativos, frente al 49,6% que lo rechaza. Por el contrario, el crucifijo tiene una gran aceptación entre la población: sólo un 24% de los españoles se muestra en contra de que presida las aulas, frente a un 49,3% que apoya su presencia en colegios e institutos.
Los datos proceden de una macroencuesta realizada por la Fundación BBVA en doce países de la Unión Europea, además de Suiza y Turquía, cuya finalidad es elaborar un estudio sobre la identidad, visión y valores de los ciudadanos el viejo continente. La conclusión general es que, al igual que los españoles, la exhibición de signos de religiones no cristianas en los colegios provoca el rechazo de la mayoría de los europeos.
El estudio de campo se realizó en los pasados noviembre y diciembre, con encuestas a 21.000 ciudadanos de Bélgica, Bulgaria, Dinamarca, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Polonia, Portugal, España, Suecia, Reino Unido, Suiza y Turquía. Los resultados del sondeo llegan en un momento en que la utilización del velo ha vuelto a llenar páginas de periódicos, tanto en nuestro país, con el caso de Najwa, la adolescente que insiste en acudir al instituto cubierta con el ‘hiyab’, como en Francia, donde el Gobierno presentará el próximo 12 de mayo un proyecto de ley para prohibir su uso, así como el del ‘burka’, en los espacios públicos.
Precisamente Francia (con un 68,7% que se opone), junto a Bulgaria (84,3%), Alemania (66,3%), Grecia (59,7) y Bélgica (59,9) son los países donde más rechazo suscita la posibilidad de exhibir el velo en escuelas, institutos o universidades. Estos porcentajes casi no difieren si lo que se pregunta es por la ‘kipá’ judía, salvo en Turquía, donde de un rechazo moderado al uso del velo (39,9%) se pasa a uno mayoritario (57%) si de lo que se habla es de la prenda judía.
Frente a la gran controversia que suscitan en Europa los símbolos de las otros dos religiones monoteístas, no ocurre lo mismo con la posibilidad de mostrar signos religiosos cristianos. Aunque el nivel de religiosidad de los españoles es medio – bajo, casi la mitad está de acuerdo con que haya crucifijos en las clases.
Esta dicotomía entre una religiosidad tibia y un apoyo alto a la presencia de cruces se percibe también en los países europeos, salvo en Polonia, Grecia e Italia, donde el nivel de religiosidad es alto.
La explicación a este apoyo mayoritario a los símbolos cristianos se achaca a que «forma parte de la cultura, más allá de lo religioso», según Mariana Szmulewicz, del departamento de Estudios Sociales de la Fundación BBVA. Una conclusión que se apoya en que ni la religiosidad ni la ideología diferencian el nivel de aceptación de las cruces. En cambio, sí «existe resistencia a los símbolos de otros», en palabras de Rafael Pardo, director de la institución, «pues tienen otras connotaciones culturales o políticas».
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