Un velo de normalidad

Diario Sur, PILAR R. QUIRÓS prquiros@diariosur.es, 24-04-2010

Ya sea porque Marruecos y el Magreb están a vista de pájaro o porque el cosmopolitismo de Málaga ha inculcado a sus ciudadanos una enorme tolerancia hacia las distintas culturas, pero el hecho es que, hasta ahora, el velo que suelen llevar algunas chicas musulmanas nunca ha sido motivo de conflicto en los institutos de la capital, ni tampoco de la provincia.

En Málaga, así como en el resto de Andalucía, no existe una normativa específica sobre el uso del velo en los centros escolares, y al igual que en la comunidad de Madrid – donde ha surgido el problema con el pañuelo de la joven Nawja – , son los propios colegios e institutos los que regulan las normas de convivencia y otras cuestiones de disciplina e indumentaria en el llamado Reglamento de Organización y Funcionamiento (ROF), en el que, curiosamente, está prohibido en la mayoría de las ocasiones el uso de gorras en el centro. «Hay que tener unas normas de convivencia básicas, los jóvenes deben venir aseados y con una vestimenta decorosa», indica el vicedirector del instituto Vicente Espinel (Gaona), Santiago Salazar.

La comunidad musulmana, o al menos los niños marroquíes, son el segundo grupo más numeroso de extranjeros en Málaga, en total 4.687, según el Departamento de Interculturalidad de la Consejería de Educación, a los que se sumarían más de un centenar de oriundos de países cuya religión mayoritaria es la de Mahoma, entre ellos Argelia, el Sáhara occidental, Siria, Irán o Mauritania. Sin embargo, y tras hacer una consulta a los institutos Guadalmedina, Torrijos, Huelin, El Palo o Emilio Prados, en los que hay alumnas de procedencia marroquí, sólo en uno de ellos, en el Guadalmedina, una chica lleva velo. Y en este instituto, donde españoles de etnia gitana, rumanos y marroquíes conviven en plena armonía, algo que ya se ha corroborado con galardones del Ministerio por su labor a a favor de la integración, nunca ha habido un problema en este sentido.

«Tenemos más de 30 niñas marroquíes en el centro, pero no se distinguirían a simple vista porque todas ellas visten de forma muy occidental», subraya la directora del instituto Huelin, Esther Ramos, algo que corroboran los demás centros consultados. «Las madres de las marroquíes cuando vienen a hablar con los profesores suelen llevar velo, pero la mayoría de las chicas ya han nacido en España y su indumentaria es europea», como indica la directora del instituto Torrijos, Paloma Germán. La Consejería de Educación, en palabras de su consejero, Francisco Álvarez de la Chica, promueve la tolerancia. Y como dice una responsable del instituto Guadalmedina: «otra cosa muy diferente sería el burka».

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