Editorial
El velo a debate
En la polémica creada sobre el uso del velo en espacios públicos y escuelas se entremezclan temas como la fe y la discriminación cuando debería prevalecer el derecho básico de esas jóvenes de acceder a una educación
Diario de noticias de Gipuzkoa, 23-04-2010esta vez ha sido en Pozuelo de Alarcón, antes fue en Pamplona y en cualquier momento puede pasar en algún centro de enseñanza de Gipuzkoa. La decisión del Instituto Camilo José Cela de la localidad madrileña de exigir a la joven Najwa Malha que abandone el uso del velo islámico cuando acude a clase porque va en contra de las normas del centro que impiden cubrirse la cabeza, ha reabierto el complejo debate en torno a la demostración externa de la fe y la necesaria regulación de la vida pública bajo los principios laicistas. Al adentrarse en esta cuestión, se deberían ahuyentar algunos de los puntos de partida que impiden la búsqueda de una solución en este espinoso asunto; posiciones muy extremistas que con gran dosis de alarma auguran algo semejante a una invasión islámica en caso de que se generalice este tipo de prácticas, sin tener en cuenta que sólo el 1% de la población del Estado es musulmana según datos de la ONU. Existe, por lo tanto, un gran desconocimiento sobre las características y el simbolismo que conlleva cada una de las prendas que utilizan estas mujeres ya que no son lo mismo el hiyab, el chador o el burka. y su significado varía enormemente según los países, las clases sociales e incluso las personas que lo utilizan. Por lo tanto, sería arriesgado afirmar que todas las mujeres que utilizan esta indumentaria viven bajo algún tipo de represión – ya sea religiosa o familiar – o que su uso es incompatible con el desarrollo de sus capacidades y de su autonomía. Ahora bien, en la constatación de la convivencia multicultural que se ha implantado en nuestras sociedades, deberían ponerse en marcha mecanismos de control para que estas mujeres – y todas las demás – , se vistan como se vistan, puedan tener garantías de que actúan con libertad para tomar sus propias decisiones, algo que supone un reto para el conjunto de la población femenina, se lleve velo o no. La posibilidad real de que chicas como Najwa tengan que abandonar su escuela, pone en serio riesgo sus aspiraciones de futuro. Frente a la prevalencia de los valores republicanos que están aplicándose con mano férrea en Francia, hay otras voces que reclaman un mayor conocimiento de la realidad musulmana, sin justificar en ningún caso la discriminación de estas niñas y mujeres. En medio de un tema tan complejo, muchas voces se preguntan si habría habido debate si la alumna en cuestión hubiera sido una monja vestida con sus hábitos.
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