Los compañeros de Najwa tienen distintas opiniones sobre prohibir el velo. La mayoría cree que es una norma lógica que hay que respetar

Debate a las puertas del instituto

La Razón, L. L. Á, 22-04-2010

Ayer fue el segundo día que la joven musulmana faltó a clase a sólo unos meses de terminar la E. S. O.

MADRID – Los alumnos del Camilo José Cela, el instituto al que acudía Najwa hasta el pasado lunes, no tienen problema en opinar sobre el famoso velo islámico que ha hecho tan conocido a su «monótono» instituto. Desde hace unos días, a la salida de clase, les esperan una docena de periodistas deseosos de hablar con ellos, lo que hace diferente y, para muchos, divertido, volver a casa. La mayoría dicen que les parece «normal» que no dejen a su compañera entrar al aula con el «hiyab». «A mí tampoco me dejan entrar con la gorra», dice Pablo, compañero de clase. «Pero eso no es lo mismo, hombre», le corrige Blanca. «A mí no me molesta  porque no lo hace por estética», apunta la joven. Gonzalo, que también compartía aula con Najwa, cree que «ese no es el tema». «Lo que le dicen en el instituto es que está prohibido taparse la cabeza, es una norma y todos lo sabemos. Da igual que sea por religión o por estética». Las tres chicas, también musulmanas, que apoyaron a Najwa poniéndose un pañuelo volvieron ayer a repetir la escena a la entrada del instituto. Eso sí, de puertas para dentro, se lo quitaron. Belén dice que, al principio, querían convencer a todas las chicas de la clase para ponerse el velo, pero ninguna secundó la propuesta. «Yo paso, me parece una religión super machista», dice sin separarse de su novio.

Jonathan –el novio–, de cuyo cuello cuelga un rosario, confiesa  que es «una pena» que esto esté ocurriendo a un mes de terminar el curso. «Como siga faltando va a suspender, y ella siempre ha tenido muy buenas notas». «Si no se saca la E.S.O. es por culpa de su padre», apunta otro compañero. Y es que, aunque a todos les dijo que era una decisión personal, sus compañeros ayer creen que lo único que hace Najwa es obedecer a su padre. Dina, también explicaba cómo en clase de hockey Najwa siempre se ponía mallas debajo de los pantalones cortos que tiene que llevar. Por su parte, Ache, de 14 años, musulmán y ex – alumno del instituto defiende la postura de Najwa. «Hoy nos quitan el velo y mañana la mezquita», decía el joven.


Casi la mitad de los centros madrileños prohíbe el uso del velo
El IES Camilo José Cela de Pozuelo de Alarcón no es una excepción dentro de la Comunidad de Madrid. El  40 por ciento de los Institutos de Educación Secundaria (IES) de la región prohíben expresamente en sus normas internas llevar la cabeza cubierta. No se refieren en concreto al velo islámico sino a todo tipo de complementos como gorras o sombreros. Del mismo modo, un 70 por ciento de los centros de enseñanza secundaria exigen que se vista con decoro, sin que haya habido conflictos al respecto. De hecho, en otros institutos en los que está permitido, las alumnas musulmanas llevan el pañuelo sin problemas. En otros casos en los que una estudiante ha llevado el velo en un centro que lo prohíbe, la dirección se ha puesto en contacto con la familia y la alumna ha dejado de llevar el pañuelo en clase, según explicaron fuentes de la Comunidad de Madrid.
En el caso de Najwa, una vez la dirección del colegio ha rechazado modificar la norma que impide llevar la cabeza tapada, la familia deberá decidir si continúa su escolarización obligatoria –sólo le quedan dos meses para terminar el ciclo– en el mismo centro cumpliendo su reglamento o cambia a un instituto donde no tengan ese tipo de restricción.

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